Categoría: Asociación Belenista de Gijón

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El paisaje de un belén de la Asociación Belenista de Gijón queda expuesto de modo permanente en el Museo Etnológico de Pesoz (Asturias)

09 Mar 18
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El pasado año, la Asociación Belenista de Gijón fue requerida por el Centro Comercial de INTU Asturias (en el cual hace ya muchos años colocamos un belén por Navidad) para que el belén que realizásemos tuviera como base un pueblo de nuestra Comunidad Autónoma.

Buscando pueblos pintorescos asturianos nos encontramos con el enclave rural de Argul en el concejo de Pesoz, el cual sobresale por su singularidad al estar sus casas unidas por corredores, lo cual hace que se pueda ir de una casa a otra sin pisar la calle. Nos gustó porque sus casonas de piedra nos parecieron preciosas para un belén y por la idea fraternal que tenía el pasar de esa forma de una casa a otra. Argul ya había sido nombrado en 2004 Bien de Interés Cultural.

Y con esos mimbres se trabajó mucho durante meses y el resultado se montó la noche del 29 de noviembre de 2017. La mañana del 30 se inauguraba y a dicho evento fuimos invitados nosotros y vecinos y autoridades de Argul y Pesoz. El éxito fue total: a los vecinos les encantó ver sus casas formando parte de un belén, tanto fue así que comenzaron a pedir a su alcalde quedarse con el belén una vez se hubiese acabado la exposición navideña.

Posteriormente el Ayuntamiento se puso al habla con nosotros y, dicho y hecho: estamos muy contentos que una obra de la Asociación quede a la vista del público de forma permanente en un museo; no solo por el hecho de que uno de nuestros belenes, que en general son perecederos o efímeros, se conserve, sino más bien porque creemos que esto apunta en la dirección acertada, la de dar valor al belenismo, que, al final de nuestro trabajo, es lo que más importa. Así que desde ayer, después de un día de duro trabajo, puede verse el “Belén de Argul” en el Museo Etnológico de Pesoz.

Os dejamos un reportaje con nueve fotos de cómo ha quedado.

Plácida Novoa Coomonte – Presidenta de la Asociación Belenista de Gijón

Paisaje del "Belén de Argul" en el Museo Etnológico de Pesoz

Paisaje del "Belén de Argul" en el Museo Etnológico de Pesoz

Paisaje del "Belén de Argul" en el Museo Etnológico de Pesoz

Paisaje del "Belén de Argul" en el Museo Etnológico de Pesoz

Paisaje del "Belén de Argul" en el Museo Etnológico de Pesoz

Paisaje del "Belén de Argul" en el Museo Etnológico de Pesoz

Paisaje del "Belén de Argul" en el Museo Etnológico de Pesoz

Paisaje del "Belén de Argul" en el Museo Etnológico de Pesoz

Paisaje del "Belén de Argul" en el Museo Etnológico de Pesoz

Recorte Cartel LV Congreso Nacional Belenista - Vitoria-Gasteiz 2017

Trofeo FEB 2017 – D. Alberto García Blanco – Asociación Belenista de Gijón

14 Oct 17
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Alberto García Blanco - Trofeo FEB 2017

Alberto García Blanco
Trofeo FEB 2017

Logo de la Asociación Belenista de GijónAlberto García Blanco nace en Posada de Llanera (Asturias) el 27 de diciembre de 1955. Cursa en esa localidad sus primeros estudios y en el año 1962 se traslada a Gijón, en compañía de su familia, donde fija su residencia hasta la actualidad.

Durante esos primeros años ya se siente atraído por las láminas de dibujo que su padre había realizado cuando cursaba estudios en la Escuela de Artes y Oficios de Oviedo. En el año 1965 ingresa en el Real Instituto Jovellanos de Gijón donde estudia el Bachiller, teniendo en esta institución como profesor de dibujo, entre otros, a Alejandro Mieres, quien fomentó su pasión por el arte y especialmente por el dibujo, siendo desde entonces una afición que ya no abandonará.

Comienza su actividad laboral en el año 1970, continuando sus estudios y ampliando su formación artística de una forma autodidacta. Termina sus estudios en Gijón y desarrolla su dilatada vida laboral en una empresa de construcción, donde desempeña distintas funciones en el departamento de Gestión y Contabilidad hasta su reciente jubilación. Durante esos años compagina su realización artística, que en muchas ocasiones guarda para sí, con su actividad laboral, y continúa su formación siempre que tiene ocasión para ello.

En el año 2011, de manera casual, entra en contacto con la Asociación Belenista de Gijón, que por aquel entonces organizaba la II Bienal de Pintura Navideña, a la que presenta una obra alzándose con el primer premio. Al finalizar el acto se nos ofrece para ayudar en la asociación: “No sé hacer belenes” nos dijo, pero podría ayudar en cuestiones informáticas o de fotografía. Aceptado su ofrecimiento, pronto comienza a participar de una manera activa en la Asociación Belenista de Gijón colaborando en todas las actividades de la misma. Su formación y espíritu artístico hace que inmediatamente capte nuestros métodos de construcción y realización de belenes, sumándose por tanto al equipo del taller. Por su gran entrega y el enorme trabajo desarrollado en favor de la asociación, en la clausura de la campaña de 2015 se le otorga el Trofeo Dr. Gerald Boissvert Moriset al belenista ejemplar. En febrero del año 2016 hay elecciones a la Junta Directiva, recibiendo el nombramiento de Director Artístico.

A la hora de acometer cualquier trabajo lo hace de forma minuciosa y preciosista, resultando ser verdaderas obras de arte las que salen de sus manos. Su trabajo en esta pasada campaña ha sido enorme, muchas veces pasando días enteros en el taller, de tal forma que el Belén Monumental de este año le debe gran parte a su buen hacer.

Pero no sólo se dedica a construir belenes; tal como nos ofreció cuando le conocimos, se encarga de nuestra página en Facebook, y también se ha encargado estos dos últimos años de realizar la felicitación y el vídeo con el cual la asociación felicita las Pascuas, así como el vídeo que se visiona en el acto de clausura.

Su carácter tranquilo y paciente ha actuado muchas veces como un bálsamo en las largas jornadas del taller, cuando las fechas comienzan a correr una tras otra en el calendario y el estrés comienza a hacer mella en los miembros del mismo.

Por todo lo anteriormente enunciado, la Junta Directiva de la Asociación Belenista de Gijón ha decidido por unanimidad solicitar a la Federación Española de Belenistas le sea concedido a D. Alberto García Blanco el Trofeo FEB, considerando que reúne sobrados méritos para recibirlo.

Alberto García Blanco - Diploma Trofeo FEB 2017

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Encuentro de Belenistas del Norte 2016 – Gijón 17 y 18 de Diciembre de 2016

05 Nov 16
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En el Encuentro de Belenistas del Norte del pasado año 2015 en Bilbao, la Asociación Belenista de Gijón fue elegida entre las entidades allí presentes como responsable de la organización del Encuentro de Belenistas del Norte 2016.

Para cumplir con el mandato la Asociación Belenista de Gijón ha preparado un programa estructurado en dos días, y pensado para poder unirse al evento desde el sábado o únicamente el domingo, a conveniencia de los asistentes. El programa es el que sigue:

Sábado 17 de diciembre de 2016

  • 11:00h – Reunión de los participantes.
  • 11:30h – Ponencia en el Salón de actos del Sanatorio Marítimo: “Aplicación de las reglas de composición fotográfica a los Belenes”, a cargo de D. Alberto García Blanco, Director Artístico de la Asociación Belenista de Gijón.
  • 13:00h – Visita al Belén del Sanatorio Marítimo.
  • 14:00h – Comida.
  • 16:00h – Ruta de Belenes:
    • Belenes de Villaviciosa.
    • Belén de INTU Asturias, instalado por la Asociación Belenista de Gijón.
    • Belenes instalados por la Asociación Belenista de Oviedo.
  • 22:00h – Cena y alojamiento.

Domingo 18 de diciembre de 2016

  • 10:00h – Misa de Hermandad en la Capilla de las Madres Agustinas Recoletas de Somió. “Ars Senatorum”, dirigido por el músico y compositor asturiano D. Carlos José Martínez, interpretará la Misa Asturiana de Mateo Bullón.
  • 10:30h – Concierto navideño a cargo de “Ars Senatorum”.
  • 11:00h – Ruta de Belenes:
    • Belén Monumental del Ayuntamiento de Gijón, realizado con figuras de tamaño natural, instalado en el Jardín Botánico Atlántico.
    • Belén “La Casa del Pan” y Belén Marinero, realizados por la Asociación Belenista de Gijón, instalados en el Museo del Pueblo de Asturias.
    • Belén Monumental de la Asociación Belenista de Gijón, Exposición de Belenes del Mundo y Exposición de Dioramas, todo ello instalado en la Fundación Municipal de Cultura.
    • Belén de la Parroquia de Porceyo, realizado por el maestro belenista D. Jorge Fernández Cuesta (Trofeo FEB 1989).
  • 15:00h – Comida de Hermandad en el Restaurante Amalur del Hotel Abba Playa de Gijón. Cierre del Encuentro Belenista del Norte 2016 con la despedida de los participantes.

Los que penséis en acompañarnos, bien desde el sábado o sólo el domingo, rogamos nos comuniquéis en qué momento deseáis incorporaros para poder conocer el número de comensales y/o de viajeros para poder organizar autocares para los desplazamientos internos.

Dicha comunicación o inscripción podrá realizarse hasta el día 10 de diciembre de 2016 por correo electrónico (info@asociacionbelenistadegijon.com) o por teléfono (625 463 328).

Dos hoteles nos han hecho precios especiales para los que deseen pernoctar en Gijón:

  1. El Hotel Abba Playa **** ha ofertado la habitación doble con desayuno buffet al precio de 75€ IVA incluido y la individual a 65€ en las mismas condiciones. Para los que se desplacen en coche existen plazas de aparcamiento en las cercanías del hotel y éste cuenta con parking privado. Teléfono 985 000000. Más información en su web: http://www.abbagijonhotel.com/es/home.html.
  2. El Hotel la Polar ** ha ofertado la habitación doble con desayuno continental por 50€ IVA incluido y la individual por 40€. Este último hotel no tiene parking propio pero hay uno público al lado del mismo. Teléfono 984 296403. Más información en su web: http://www.hotellapolar.com-gijon.com/.

Los que quieran realizar la reserva, deberán hacerlo de forma personal, bien con uno de estos hoteles o con cualquier otro que deseen.

La comida del domingo será en el restaurante Amalur del Hotel Abba Playa, y su precio será de 20€. El menú estará compuesto por:

  • Entrante: Ensalada de cecina y quesos asturianos.
  • Principal: Pitu caleya con setas.
  • Postre: Arroz con leche casero.
  • Bebidas: Tinto y blanco (D.O. Somontano), aguas, refrescos y cervezas. Café o infusión.

Si alguna persona precisa un menú especial debido a algún tipo de intolerancia debéis comunicárnoslo en la inscripción, para tratarlo con el restaurante.

En este momento faltan por concretar los restaurantes del sábado (comida y cena), ya que dependerán del número de asistentes de ese día. Tal como antes hemos comentado, los desplazamientos de un lugar a otro los haremos en autocares. Como suponemos que no todo el mundo llegará el sábado hemos decidido que tanto el abono de los autocares como el de los menús de ese día se realizarán en el momento de la comida o el desplazamiento. El importe correspondiente al domingo se abonará al final de la comida.

Os adjuntamos aquí un mapa completo, para orientaros un poco con todos los lugares recogidos en el programa: pincha aquí.

Sabéis por experiencia que Asturias es tierra de acogida y que estaremos encantados de compartir con todos vosotros unas jornadas belenistas. ¡Animaros! Os estamos esperando.

Plácida Novoa Coomonte

Presidenta de la Asociación Belenista de Gijón

 

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Publicaciones 2016 – Asociación Belenista de Gijón – El Portalín nº 21

04 Nov 16
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La Asociación Belenista de Gijón presenta el número 21 de su revista “El Portalín“, correspondiente a 2016, que consta de 108 páginas y tiene el siguiente índice de contenidos y portada:

  • Prólogo – ¿Una Navidad cada vez menos navideña?, por Íñigo Bastida Baños, Presidente de la Federación Española de Belenistas
  • Editorial – El valor de una sonrisa, por Plácida Novoa Coomonte, Presidenta de la Asociación Belenista de Gijón
  • Memoria de la Campaña 2015-2016:
    • Cursillos
    • Belén en la FIDMA – 59 Feria Internacional de Muestras de Asturias (del 1 al 16 de agosto de 2015)
    • LIII Congreso Nacional Belenista
    • El Portalín nº 20 – 2015
    • Belén Monumental
    • Pregón de Navidad 2015
    • Jornadas Belenistas del Norte
    • Viaje a Zamora
    • Otros belenes a cargo de la Asociación
    • Clausura de Campaña
  • Pregón de la Navidad 2015: Las figuritas rotas del Nacimiento, por D. Luis Roda García, Juez Decano de Gijón
  • El equipo del taller
  • Relación de belenes del Concurso 2015-2016 (Palmarés y fotos):
    • Escolares
    • Familiares
    • Otras Entidades
    • Parroquias
  • XXII Trofeo Gelos (2015): D. Nicolás Rodríguez Martín
  • Trofeo Dr. Gerald Morisset Boisvert al Belenista Ejemplar (2015): D. Alberto García Blanco
  • Título de Especial Colaboración (2015): Dª. Pilar Fernández-Acevedo
  • Trofeo de Navidad (2015): Belén de la Residencia de la Tercera Edad Santa Teresa de Jesús Jornet
  • Belenes de Asturias: El Belén de Pepín Blas (Villaviciosa), por José Manuel Valle Cuartas
  • Relatos – El día en que me quitaron la Navidad, por José Manuel Martín Cueva
  • Libro de firmas del Belén Monumental: ¿Para cuándo un Museo del Belén?, por Plácida Novoa Coomonte
  • La Asociación Belenista de Gijón con la International Opera Studio. Una noche en la Ópera, por Pablo Álvarez Blanco
  • Fotografías:
    • Belén Monumental de la Asociación Belenista de Gijón: La Casa del Pan
    • Belén del Jardín Botánico Atlántico
    • Belén de INTU Asturias: El belén marinero asturiano
    • Belenes de socios y amigos
  • LIII Congreso Nacional Belenista: Oviedo, por Plácida Novoa Coomonte
  • Trofeo FEB 2015: D. Ángel Ruiz Gómez
  • Técnicas belenistas: Muro de piedra con derrumbe, por Alberto García Blanco
  • 59 Feria Internacional de Muestras de Asturias, por Plácida Novoa Coomonte
  • La música en Navidad (segundo capítulo), por Ángel Busto Estévez
  • Encuentro de Belenistas del Norte celebrado en Bilbao, por Alberto García Blanco
  • Visitando belenes: Excursión a Zamora, por Gloria Lobo Alonso
  • Belenes de España: El Belén de Castrotierra (León), por José Manuel Valle Cuartas
  • Cuentos navideños:
    • El Belén viviente, por Agustín Guzmán Sancho
    • Se repite la historia, por Elvira Suárez Menéndez
  • Navidades en verso:
    • Sueño de un viaje a Belén, por Juan Omar Rodríguez-Suberviola
    • Una luz brilló en las tinieblas, por José González Canteli
  • Sorpresas belenistas, por Alberto García Blanco
  • Rincón gastronómico, por Isabel Tuya Buznego:
    • Canapé de queso con salmón
    • Sorbete de gin tonic
    • Confit de pato
  • Junta Directiva de la Asociación Belenista de Gijón
  • Relación de colaboradores
Portada de la revista El Portalín Nº 21 - 2016, de la Asociación Belenista de Gijón

El Portalín
Nº 21 – 2016

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La Asociación Belenista de Gijón presenta la revista “El Portalín” nº 21 de 2016

28 Oct 16
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El próximo viernes 4 de noviembre de 2016, a las 20:30h, la Asociación Belenista de Gijón presentará en sociedad su revista anual “El Portalín” nº 21, correspondiente a este año 2016.

El acto tendrá lugar en el salón de actos de la Parroquia de San Antonio de Padua (PP. Capuchinos), sito en la c/ Uría nº 47 de Gijón.

Al final del acto se servirá un vino español.

el_portalin_recorte

Cartel LIV Congreso Nacional Belenista - Sevilla 2016

Trofeo FEB 2016 – Dª. Inés Menéndez Suárez – Asociación Belenista de Gijón

16 Oct 16
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Inés Menéndez Suárez - Trofeo FEB 2016

Inés Menéndez Suárez
Trofeo FEB 2016

Logo de la Asociación Belenista de GijónDª. Inés Menéndez Suárez nace en La Hueria (San Martín del Rey Aurelio) y allí, en su hogar, comienza su afición al belén. Al ver su buena disposición hacia el mismo, una tía suya, cuando contaba 9 años de edad, le regala figuras a ella y a una prima para que puedan realizar un nacimiento en casa, y desde ese año comienza la instalación del mismo todas las Navidades. Aún recuerda que las figuras eran muy toscas, de barro, pero para ellas constituían un tesoro. Para poder realizarlo iban al monte a por musgo, ramas y vegetación y también aprovechaban la escoria de las calefacciones.

Durante toda su vida de docente no quedó Navidad sin motivar a sus alumnos para instalar en el aula el belén, empleando los materiales que tenía a mano para crear los elementos necesarios que diesen vida al nacimiento, haciendo partícipes y disfrutando de esta actividad belenista a todos los niños.

Corría el año 2009 y ella, ya jubilada, enterada por nuestra secretaria de la precariedad de personal en la que nos encontrábamos, se ofrece voluntaria para ayudar en lo que fuera preciso, ofrecimiento que como siempre es aceptado de forma inmediata. Recuerdo que lo primero a lo que la enseñamos fue a tallar piedras, pues el belén de aquel año llevaba cantidad de ellas. Persona dispuesta para todo, pronto se hizo indispensable en el taller. Por todo ello recibió en el año 2011 el Trofeo al Belenista Ejemplar.

Dada su buena disposición y gran disponibilidad le ofrecimos en el año 2012 entrar a formar parte de la Junta Directiva como vocal, lo que aceptó sin dudarlo, y hoy es la “ecónoma” del taller. Desde que llegamos a la nueva sede se comprometió consigo misma a tener todo en perfecto orden, cosa que como ya se sabe es harto difícil en un taller belenista. Pero ella se empeñó y lo ha conseguido. No hay nada suelto, todo está metido en cajas perfectamente rotuladas y ella sabe con absoluta claridad dónde se encuentra cada cosa. Cuando falta algo nadie se altera, la respuesta de todo el personal es: preguntad a Inés. No se acaban aquí sus prestaciones a la asociación: siempre que hay que buscar algún material u objeto en tiendas por Gijón, ella se encarga, aparte naturalmente de contribuir con su ayuda en la construcción de los distintos belenes y a la realización de todas las cestas necesarias para los mismos.

Por todo ello la Junta Directiva de la Asociación Belenista de Gijón determinó, de manera unánime, solicitar a la Federación Española de Belenistas le fuera concedido a Dª. Inés Menéndez Suárez el Trofeo Federación 2016, para el que consideramos reúne sobrados méritos.

Inés, todos tus compañeros del taller te felicitamos por la concesión de tan merecido Trofeo y esperamos que lo disfrutes, al mismo tiempo que tenemos la seguridad que ha de servirte de acicate en los trabajos que desarrollas en la asociación.

Inés Menéndez Suárez - Diploma Trofeo FEB 2016

Texto del Pregón de Navidad 2015 – Asociación Belenista de Gijón – D. Luis Roda García

04 Dic 15
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En la tarde-noche de hoy, viernes 4 de diciembre de 2015, ante el numeroso público que llenaba la Iglesia Parroquial de San Pedro de Gijón, en un acto amenizado por el coro parroquial de San Pedro, dirigido por Calina Felgueroso, y el coro de Padres del Colegio de la Inmaculada, dirigido por el P. Pedro Cifuentes, D. Luis Roda García, magistrado, en la actualidad Juez Decano de Gijón, ha pronunciado el siguiente Pregón de Navidad.


Luis Roda García, magistrado, pregonero de la Navidad 2015 en Gijón (04/12/2015)

Luis Roda García, magistrado, pregonero de la Navidad 2015 en Gijón (04/12/2015)

Las figuritas rotas del Nacimiento

“Me atrevería a asegurar que todos los que amamos los belenes hemos pasado a lo largo de la vida por una misma experiencia poco agradable que, además, seguramente se ha repetido en varias ocasiones. Me refiero a la mezcla de sorpresa y disgusto que se siente cuando, al desenvolver una a una las figuritas que habíamos empaquetado cuidadosamente después del seis de enero para que durmieran un año más, seguras y tranquilas en la oscuridad mullida y protectora de una caja de cartón, descubrimos que están “un poco rotas”.

No se trata de averías totales, que habrían convertido la figurita en inservible, sino de algo concreto y limitado: aquí se aprecia que falta un trocito de la pata de un camello; allí se comprueba que ha desaparecido la mitad de un ala del ángel que se suele colocar sobre un arbolito a cuyo lado se situará un grupo de pastores en torno al fuego para protegerse del frío nocturno, y que tenía la misión de anunciarles que había nacido el Niño Jesús. Otras veces el desaparecido es un brazo de la lavandera que se coloca junto al río o el pequeño lago elaborados con papel de aluminio sacado de una tableta de chocolate y que, con un trozo de cristal encima, brillan como si la figurita estuviera lavando la ropa en plata líquida… en fin… Recuerdo especialmente que, en el Nacimiento que tenía de niño, una avería clásica descubierta a principios de diciembre consistía en que se cuarteaba y desprendía la masa de las patas de las ovejas, quedando al descubierto el trozo de alambre que servía de armazón, por lo que el animalito -que sin embargo conservaba íntegro su cuerpo de lana de barro pintada- parecía que, en lugar de haber salido de una caja de cartón, acababa de colocarse patas artificiales en una ortopedia.

Si el trozo desprendido estaba junto al resto de la figurita, la reparación resultaba más fácil; pero a veces sucedía que ese trocito había desaparecido -un nuevo misterio que añadir al anterior- y entonces se precisaba utilizar la imaginación para recomponer la figura sin apenas medios y conseguir que quedara bien; y todavía era necesaria más imaginación cuando, por falta de tiempo material, se decidía colocarla en el Nacimiento sin pasar por el taller casero de reparación, disimulando el defecto o intentando que no se notara demasiado.

La experiencia permite constatar que algunas figuritas concretas tienen mayor tendencia a averiarse, y muchas veces hemos sido testigos (cuando no los responsables principales) de esos accidentes domésticos que acaban en roturas y una pequeña tragedia doméstica. Las víctimas clásicas del siniestro suelen ser los ángeles, ya se sabe: falla la chincheta, falla el hilo de nylon, falla el nudo… o falla el control sobre el niño más pequeño de la casa que quiere comprobar si el ángel vuela de verdad o si allí hay truco -que sí lo hay-, y en consecuencia el ángel acaba “aterrizando” de manera brusca y muy poco artística, si bien en lugar de la crisma lo que se rompe es un ala o un trozo de la banda donde figura el “Gloria in excelsis Deo”, porque no sé qué idioma hablan los ángeles entre sí, pero cuando escriben parece que lo hacen en latín, y de ahí el texto de la banda. Como saben, la profesión de “ángel del Nacimiento” es una de las más arriesgadas que existe en el belén, porque esas figuritas son -de entre las que tienen más tendencia a averiarse- especialmente propensas a sufrir accidentes laborales; pero… en fin, no debería desviarme del tema del que quería hablarles: de esas figuritas que aparecen con pequeñas roturas que nadie se explica cómo se han producido, sean ángeles o no, o sea que intentaré regresar al argumento de este pregón.

Cuando yo era niño, en el hall de la casa de mis padres había una hornacina decorativa en la pared que tenía forma de semicircunferencia. Debía medir, más o menos, un metro de largo y unos veinte centímetros de ancho, motivo por el cual los Nacimientos en aquella casa siempre eran “lineales”: el portal se solía colocar en un extremo, a la derecha o a la izquierda, y entonces las figuritas formaban necesariamente una especie de procesión, cada año en la dirección marcada por el lugar de honor que ocupaba el portal y la Sagrada Familia, y lo único que nunca variaba era el puente, el cual siempre quedaba en la mitad del recorrido. En esa “procesión”, las figuritas nuevas y las que habían sobrevivido intactas a las misteriosas roturas ocupaban el primer plano, mientras que las damnificadas no dejaban de colocarse, pero siempre tratando de ocultar o, al menos, de disimular las averías que presentaban cuando no se había podido enmendar la avería: así, la lavandera manca era colocada de forma que el espectador solo viera el brazo bueno, y se disimulaba la falta de un trozo de pata en un camello aumentando la cantidad de musgo o paja que normalmente se disponía en torno al animalito. Por otra parte, frotando un trozo de tiza sobre el ala ya repegada del ángel caído se encubría un poco la línea de fractura, que cuando se utilizaba aquella famosa “cola de contacto” tendía a amarillear desagradablemente y, para que no se notara la diferencia de color, también se pasaba generosamente la tiza por el ala sana, motivo por el cual, con esa añadida palidez artificial, el ángel adquiría un aire un poco fantasmagórico. Otras veces se intentaba la recomposición utilizando miga de pan que, al endurecer, quedaba bastante sólida, pero era necesario colorearla (y eso ya no era tan fácil) para que aquellos brazos y patas recompuestos no tuvieran el aspecto tétrico de esos exvotos de cera que se dejan colgados en santuarios y capillas, como sucede -0 sucedía, porque hace tiempo que no voy- en la de La Providencia y que más que la capilla de un santo o de la Virgen parecen sugerir que la zona en que se colocan es algo parecido a la despensa de un ogro.

Pero… ¿saben qué es lo que más me llama la atención de todo esto?… Pues que en una época en que los cambios son vertiginosos -y no digo que sean cambios a mejor o a peor: me limito a constatar solo la rapidez con la que se producen- y que tantas cosas se quedan viejas en apenas días y horas, y que es posible adquirir fácilmente cualquier tipo de producto (incluidas las figuritas de Nacimiento), una buena parte de las personas que tienen un belén y lo ponen cada año siguen sin tirar las figuritas que descubren parcialmente rotas al inicio del tiempo de Adviento; antes al contrario: intentan recuperarlas y salvarlas en lugar de deshacerse de ellas, y vuelven a colocarlas en el Nacimiento pese a la pérdida accidental de parte de su anatomía.

Este comportamiento debe tener una explicación. Quizás la clave para encontrar la respuesta a este hecho sea la misma que nos permita llegar a comprender la esencia de la Navidad y todo su enorme contenido religioso y simbólico, ya que en la Navidad celebramos el nacimiento del Niño, y es un nacimiento que, como todos, acabará en una muerte, pero esta será una muerte especial porque será una muerte para la redención y la resurrección. No voy a entrar a analizar las circunstancias históricas que rodean el nacimiento de Cristo, ni tampoco pretendo incluir en la exposición aspectos y cuestiones teológicas en las que no soy experto. Ni siquiera me detendré en cuestiones muy discutidas, algunas interesantes y otras menos, entre las que se incluyen hasta las razones de quienes sostienen que el nacimiento tuvo lugar en Belén, y están enfrentadas a las de los que, a pesar de lo que figura en los Evangelios de Mateo y Lucas, afirman que el lugar de nacimiento de Jesús no fue Belén, pues un pregón de Navidad no me parece la sede más adecuada para reseñar tales teorías. En cambio, sí me interesa saber cómo y cuándo empezó a celebrarse la Navidad, y qué fue lo que impulsó esa celebración. Parece que la misma fecha de celebración de la Navidad -el 25 de diciembre-, fue establecida por el Papa Julio I hacia el año 350 y, según he leído, en los primeros tiempos del cristianismo no se conmemoraba el nacimiento de Cristo, por lo que la celebración fue posterior y quizás de ahí vino el conflicto sobre las fechas -ya que los Evangelios guardan silencio sobre ese tema- que el Papa Julio I zanjó definitivamente imponiendo su autoridad.

Pero resulta que, al fijar la fecha en el 25 de diciembre, se estaba superponiendo intencionadamente la Navidad cristiana a una festividad pagana que celebraba el nacimiento del sol o de una divinidad solar: en consecuencia, ya tenemos conectado el Nacimiento con la mitología pagana y con el ciclo de la naturaleza, es decir, el hecho histórico del nacimiento de Jesús con el devenir de las estaciones del año y la sustitución de los dioses antiguos. Esa realidad subyacente confiere al hecho de celebrar el Nacimiento un halo especial, porque, aunque la decisión haya sido adoptada por el Papa, en realidad habían sido los discípulos y seguidores de Cristo los que habían ido poco a poco olvidando o desplazando las viejas creencias y creando las condiciones adecuadas para que no solo se conmemorase la muerte y resurrección de Jesús (recordemos que los primeros cristianos celebraban la Pascua de Resurrección al mismo tiempo que la Pascua hebrea que conmemoraba la liberación del pueblo judío de la esclavitud en Egipto, hasta que en el primer Concilio de Nicea se produjo la separación), sino también su nacimiento, completando así, seguramente sin haber pensado en ese detalle, el ciclo vital de la naturaleza: el nacimiento se produce en la estación fría, al inicio del invierno, y la resurrección se celebrará en primavera, cuando la tierra florece y muestra todo su vigor creador aletargado durante el invierno. Por tal motivo, cada vez que colocamos en nuestras casas el belén, estamos evocando una de las fases de ese ciclo natural de nacimiento, muerte y resurrección.

Pero no basta lo que antecede para explicar el maravilloso misterio que rodea todo lo que tiene que ver con la Navidad y que acaba contagiando a cuanto se relaciona con ella, condicionando hasta la supervivencia de las figuritas rotas, que es el hilo conductor de este pregón. El propio deseo de los cristianos de celebrar el nacimiento de Jesús, que desconozco cuando surgió o cuando alcanzó su mayor intensidad, debía tener una finalidad que desbordaba la meramente conmemorativa de un hecho, y yo pienso que, de alguna manera, expresaba el anhelo de esa chispa divina que habita en todo ser humano de conectar con la divinidad de cuya naturaleza participaba, empezando por el aspecto más accesible por su sencillez: con la celebración de la llegada de un nuevo niño al mundo, pero dándose la circunstancia de que ese Niño era Jesús…

Como la Navidad es el crisol en que se funden las profecías de los profetas del Antiguo Testamento que anunciaban la llegada del Mesías y también el punto de partida del cristianismo, transcurridos más de veinte siglos de aquel acontecimiento es evidente que todo lo que aparece vinculado a la Navidad (las reuniones familiares, los regalos, la ilusión de los niños y de los mayores, el recuerdo esperanzado de los que están temporalmente ausentes, y el recuerdo melancólico de los que ya se han ausentado para siempre) está rodeado de un halo mágico que, a pesar de que todos nos zambullimos en el torbellino de compras, que tienden a rebasar los límites de lo razonable, y participamos en banquetes donde se consumen cantidades de dinero que en otros meses del año sería impensable gastar, impregna todo lo que está relacionado con ella, y por ese motivo nos cuesta muchísimo deshacernos de lo que tiene vinculación con ese tiempo tan especial que, cada vez que retorna, permite aflorar los buenos sentimientos con mayor facilidad que en otras épocas y, entre esas cosas y objetos están las figuritas del Nacimiento. A modo de ejemplo, y esto quizás lo recordarán las personas de más edad, antiguamente el pan no solía tirarse, y si se tiraba ese acto se ajustaba a una liturgia muy curiosa, vista con los ojos actuales: cuando el pan duro o sobrante no era aprovechado para incluirlo en la dieta de los animales de la granja o corral, rara vez acababa en la basura; y si había caído al suelo y se había manchado, antes de lanzarlo al cubo de los desperdicios se besaba. Sí, se besaba: yo lo he visto hacer muchas veces y, aunque me llamaba la atención ese gesto tan sorprendente, una vez asimilado el gesto y la costumbre todo se acababa viendo como absolutamente normal. Supongo que alguna relación tendrá ese trato especial que se aplica a determinados alimentos con el hecho de que el pan se utilice en la Eucaristía, y que es uno de los dos alimentos que se utilizan en el momento de la Consagración… -si bien lo cierto es que con el vino no he visto hacer el mismo gesto, solo con el pan… quizás sea porque el vino no se suele tirar-; sin embargo recuerdo que un estudiante sirio de medicina en Oviedo me dijo que ellos, los musulmanes, hacían lo mismo cuando el pan se caía al suelo o se estropeaba y ya no estaba en condiciones de ser consumido: primero lo besaban y luego lo tiraban a la basura, por lo que creo que ese beso de despedida al pan más bien tiene relación con el hecho de que el pan es el símbolo casi universal del alimento, no solo de la Eucaristía, y por ser el remedio contra el hambre, hasta cuando nos deshacemos de él se le brinda un saludo o beso a modo de despedida que, en realidad, es un signo de respeto, como las reverencias que se hacían en otra época a las personas revestidas de dignidades y títulos…

Como pueden comprobar, estamos rozando el tema de los símbolos más profundos, del anhelo de inmortalidad que tiene el ser humano y al que el cristianismo da una respuesta esperanzadora, que precisamente se vincula a ese Niño Dios cuyo nacimiento en Belén seguiremos conmemorando cada año, aunque nunca lleguemos a saber en qué fecha exacta sucedió. Y esas figuritas que se han roto espontáneamente o no, y que reparamos e intentamos salvar repetidas veces en años sucesivos, participan del fulgor de la Navidad, de nuestras alegrías y tristezas, especialmente las que se han producido y extinguido durante el año que transcurre desde que las envolvemos y guardamos cuidadosamente en cajas de cartón hasta que el año siguiente las sacamos de su lugar de hibernación para instalar un nuevo belén, y es cuando descubrimos las averías producidas en sus anatomías de barro. Al igual que nos sucede a nosotros, aunque no de la misma forma, las figuritas envejecen a nuestro lado y nos sirven de magnífico recordatorio de la levedad de la vida y de la velocidad con que la misma transcurre. Y como las figuritas de barro no pueden tener arrugas y achaques varios como los que padecemos los humanos, únicamente nos pueden manifestar su decadencia física y el transcurso devastador del tiempo fracturándose una pata, un brazo, un pico y hasta la corona de un Rey Mago de Oriente.

Incluso me atrevo a hacer una afirmación que quizás no sea fácil de aceptar sin más: las figuritas rotas del Nacimiento no solo nos recuerdan que la vida es poco más que un soplo, sino que, además, nos ayudan a fijar la atención en aquellas personas -de nuestra familia o entorno o ajenas a ellas-, que han sufrido en su propio cuerpo las consecuencias de la sinrazón o, simplemente, la crueldad irracional de otros. Me refiero, por ejemplo, a los niños y jóvenes de Camboya que han sufrido mutilaciones a causa de esas imperdonables minas antipersona y para quienes trabaja Monseñor Enrique -o Kike- Figaredo, el Obispo de Battambang. Me impresionó una entrevista publicada en diciembre de 2007, no sé si en El País o en otro periódico, donde hablaban varios de los niños y adolescentes a los que ayudaba Kike Figaredo. Yo la encontré en internet: en ella habla Chaneng, quien perdió las piernas y el brazo izquierdo al pisar una mina antipersona mientras con su hermano buscaba madera para hacer una casa, y, pese a todo, dice lo siguiente: “…Nuestro cuerpo puede estar discapacitado, pero nuestro corazón no lo está…“.

También hay otras personas que, de alguna manera, simbolizan las figuritas rotas de nuestros Nacimientos. Son aquellas que hemos conocido a lo largo de nuestra historia personal y con las que, incluso, hemos compartido aula en el colegio, en el instituto o en la Universidad, o el grupo de amigos, sin descartar a las que conocimos en el trabajo, y hasta aquellas otras con las que nos hemos relacionado sentimentalmente, y que, sin entrar a valorar los motivos de su descarrilamiento en esa línea férrea que es la vida, intuimos o sabemos que andan perdidos, y que necesitan alguna voz que, como una orden, les diga algo similar a lo que Cristo gritó ante la tumba de su amigo Lázaro, “…¡Lázaro, sal fuera!…“, para que abandonen su inmovilidad, recuperen la confianza en sí mismos y se libren de las mortajas y ataduras simbólicas que impiden que en ellos renazca la esperanza y que puedan llegar a comprender el sentido último de la vida. Quizás no sea yo el más adecuado para aconsejar abrir el propio corazón a quien lo pueda necesitar, porque debido a mi experiencia profesional tengo una visión que más bien se inclina hacia el pesimismo en relación a lo que es y a lo que hace el ser humano, así como en relación a los móviles de su conducta, premisas que no me ayudan a llegar a conclusiones demasiado halagüeñas al respecto, pues en la cabeza siempre me ronda ese refrán que dice que “…Por la caridad entra la peste…“; pero sucede que, al mismo tiempo y desde la primera vez que la escuché nunca olvidé una de las frases emblemáticas que pronunció el Papa Juan Pablo II (creo que fue al principio de su pontificado) y que, pese a la terrible decadencia física de sus últimos años, no parecía que hubiera renunciado a ella: “…¡No tengáis miedo!…” …No tengáis miedo…

Otra Navidad se acerca rápidamente a nuestras vidas y, después de unas semanas en que habrá un poco de todo… alegría, ruido, regalos, nostalgia… se alejará en silencio, casi como lo hicieron los Reyes Magos tras visitar y honrar al Niño Jesús, pues decidieron abandonar el país sin pasar de nuevo por el palacio de Herodes, quien se había mostrado muy interesado en obtener información acerca de aquel Niño y no precisamente con buenas intenciones. Pero como la vida es una gran escuela en la que siempre estamos aprendiendo, hasta el último día, habremos dado un gran paso adelante si nos reconocemos en esas figuritas de barro que a veces se rompen -como le sucede al ser humano en muchas y variadas circunstancias- y que hay que rehacer, del mismo modo que nosotros tenemos que sobreponernos a las adversidades; y daremos otro paso aún mayor si somos capaces de percibir a las personas que tenemos cerca y que, por diversos motivos, también han sufrido pequeñas o grandes roturas en su cuerpo o en su alma, y decidimos ayudarlas a reparar los destrozos.

¿Se corre algún riesgo al hacer esto? …Pues sí, es evidente. Ninguna actividad humana está libre de peligro, y no cabe descartar que nuestra labor nos ocasione más de un disgusto y varios dolores de cabeza. Pero la satisfacción de ver la figurita rota que hemos reparado para que pueda reintegrarse al belén, donde volverá a ocupar su sitio y a brillar, no tiene precio; por tanto, sin renunciar a la virtud de la prudencia, podemos guiarnos por las antes citadas palabras del Papa Juan Pablo II: “…no tengáis miedo… no tengáis miedo…” y seguir adelante. “…No tengáis miedo…” …Por alguna razón, creo que finalizar con estas tres palabras llenas de esperanza es una buena manera de concluir el Pregón.

Feliz Navidad a todos.”

Luis Roda García – Gijón, 4 de diciembre de 2015

 

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Publicaciones 2015 – Asociación Belenista de Gijón – El Portalín nº 20

06 Nov 15
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La Asociación Belenista de Gijón presenta el número 20 de su revista “El Portalín“, correspondiente a 2015, que consta de 116 páginas y tiene el siguiente índice de contenidos y portada:

  • Prólogo – El Portalín, por el Padre Ángel, Presidente y Fundador de Mensajeros de la Paz
  • Editorial – Es tiempo de Navidad, por Plácida Novoa Coomonte, Presidenta de la Asociación Belenista de Gijón
  • Memoria de la Campaña 2014-2015, por Mayte De Anta Cabeza:
    • Cursillos
    • Belén en la FIDMA – 58 Feria Internacional de Muestras de Asturias (del 2 al 17 de agosto de 2014)
    • X Encuentro de Belenistas Asturianos
    • LII Congreso Nacional Belenista
    • El Portalín nº 19 – 2014
    • Belén Monumental
    • Pregón de Navidad 2014
    • Jornadas Belenistas del Norte
    • Viaje a Valladolid
    • Otros belenes a cargo de la Asociación
    • Clausura de Campaña
  • Pregón de Navidad 2014: La Navidad es un canto de amor, por Dª. María Teresa Álvarez, escritora y periodista
  • Equipo del Belén Monumental
  • Relación de Belenes del Concurso 2014-2015 (Palmarés y fotos):
    • Escolares
    • Familiares
    • Otras Entidades
    • Parroquias
  • XXI Trofeo Gelos (2014): D. José Antonio Braga Noval
  • Trofeo Dr. Gerald Morisset Boisvert al Belenista Ejemplar (2014): D. Severino González Iglesias y Dª. Rosa María Soria Cueto
  • Título de Especial Colaboración (2014): Dª. Elena Silos Entrialgo
  • Trofeo de Navidad (2014): Colegio de la Inmaculada
  • Belenes de Asturias:
    • El Belén de Melquiades (Vallinaoscura), “pequeño gran tesoro”, por Raquel García Vázquez
    • El Belén de Miguel (Luis Miguel Pérez García), por José Manuel Valle Cuartas
  • Belenes juveniles de Gijón, por Agustín Guzmán Sancho
  • Instantáneas de unos belenistas: poner y quitar el Belén, por Elvira Suárez Menéndez
  • Relatos – Marta y aquel 24 de diciembre, por José Manuel Martín Cueva
  • Libro de firmas del Belén Monumental: La ilusión se renueva en Navidad y este Belén ayuda mucho a esa renovación, por Plácida Novoa Coomonte
  • Al fin ya somos belenistas, que hacemos belenismo, por Plácida Novoa Coomonte
  • Fotografías:
    • Belén Monumental de la Asociación Belenista de Gijón
    • Belén del Jardín Botánico Atlántico
    • Belén de Parque Principado
    • Belenes de socios y amigos
  • LII Congreso Nacional Belenista: Bilbao, por Plácida Novoa Coomonte
  • Trofeo FEB 2014: D. Manuel Abelardo Suárez Herrera
  • Técnicas belenistas: Horno de panadería, por Alberto García Blanco
  • 58 Feria Internacional de Muestras de Asturias, por Plácida Novoa Coomonte
  • La música en la Navidad: breve recorrido desde el gregoriano al pop, por Ángel Busto Estévez
  • X Encuentro de Belenistas Asturianos, por Julia Morán Díaz
  • Encuentro de Belenistas del Norte: Villava (Navarra), por Manuel Martínez Vega
  • Visitando belenes: Excursión a Valladolid, por Gloria Lobo Alonso
  • Belenes de España: El Belén Napolitano de los Duques de Cardona, por José Manuel Valle Cuartas
  • Belenismo en el recuerdo: Una Navidad de mi infancia, por Augusto Paulo Chaves Andrade
  • Cuentos navideños:
    • El coleccionista, por Pablo Álvarez Blanco
    • Turrones y miel para el Niño Manuel, por Matilde García-Mauriño
  • Navidades en verso:
    • ¿Dónde nace Dios?, por Juan Omar Rodríguez-Suberviola
    • Entre pajas se dormía, por José González Canteli
  • Sorpresas belenistas, por Manuel Fernández-Acevedo Prieto y Sira Rodríguez Avello
  • Donaciones a la Asociación: Niño Jesús de Olot, por Plácida Novoa Coomonte
  • In Memoriam, por Plácida Novoa Coomonte:
    • Dª. Pilar Mori Blanco
    • D. Luis Muñiz Martínez
    • Dª. Ángeles Puerta Rodríguez
    • D. Vicente Manzano López
    • D. José María Cabezudo
  • Rincón gastronómico, por Isabel Tuya Buznego:
    • Pastel de bacalao y langostinos en purrusalda
    • Caldereta de cordero o cabrito
    • Soufflé caliente de piña con crema de turrón o chocolate
  • Junta Directiva de la Asociación Belenista de Gijón
  • Relación de colaboradores
Portada de la revista El Portalín Nº 20 - 2015, de la Asociación Belenista de Gijón

El Portalín
Nº 20 – 2015

Imagen para listados de Trofeos Federación Española de Belenistas

D. Ángel Ruiz Gómez – Trofeo FEB 2015 – Asociación Belenista de Gijón

12 Oct 15
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Ángel Ruiz GómezLogo AB GijónD. Ángel Ruiz Gómez es castellano por familia y nacimiento. Nativo de la localidad de Sahagún, creció en un entorno en donde los inviernos eran siempre muy fríos y las navidades casi siempre nevadas. Uno de sus primeros recuerdos de la Navidad es cuando iba con sus amigos a contemplar los escaparates de la media docena de tiendas donde se vendían las figuras de belén, tiendas donde con más o menos gracia se montaban pequeños belenes. Nuestro protagonista podía pasar larguísimos ratos contemplándolas, con su naricilla pegada al cristal.

Una de esas tiendas era propiedad de su padre, el cual visto el interés que su hijo tenía por el belén, decidió llevar uno para su casa, para que sus hijos tuviesen un belén en Navidad. Era éste, como casi todos los que se montaban entonces, un belén de tipo tradicional: musgo, escoria de la calefacción y harina para imitar la nieve, la cual había que renovar casi a diario para que fuera creíble.

Con el tiempo tuvo que salir de su patria chica a fin de realizar sus estudios. Primero fue a León y más tarde a Oviedo, en donde encuentra su primer trabajo, que da lugar a otros, hasta que en el año 1985 llega a Gijón, donde pasa por la vicaría y forma su propia familia al tiempo que consolida su vida profesional creando su propia empresa. Es en esa época cuando empieza a comprar sus figuras de belén para ir montando uno en su hogar, belén que ha ido creciendo año tras año, del que tan orgulloso se siente y que sirve de disculpa y nexo para reunir en torno a él a familiares y amigos, disfrutando todos de unas veladas navideñas donde no falta el pavo ni el turrón, ni por supuesto los villancicos.

En el año 2009 entra en contacto con nuestra asociación con motivo de realizar un cursillo, animándose entonces a participar en el concurso de belenes al tiempo que se hace socio, y en el que se alza repetidamente con los primeros premios. Posteriormente se ofrece a la Junta Directiva para ayudar en lo que fuese necesario, ofrecimiento que es aceptado de inmediato.

Vista su disponibilidad para con la asociación, se le propone formar parte de la Junta Directiva como vocal, pasando a ser uno de nuestros compañeros más activos. Lo mismo está en la construcción de los belenes y sus montajes, como llevando cuestiones administrativas, al tiempo que ofrece sus propios vehículos para realizar los traslados de figuras y materiales, o indagando en donde podemos comprar los materiales al mejor precio, ya que es el encargado de proveer al taller de todo lo necesario. Le gusta también participar en todos los actos y proyectos que la asociación realiza a lo largo del año, aunque la faceta a la que más se ha consagrado es la de los cursillos, llevando la dirección de los mismos: proyecta los diseños, luego los realiza y es el tutor primordial a la hora de transmitir nuestros conocimientos, siendo el principal impulsor del cursillo infantil, en el que destaca por su paciencia con los niños.

Todos estos hechos en su conjunto determinaron que la Junta Directiva de la Asociación Belenista de Gijón decidiera por unanimidad solicitar a la Federación Española de Belenistas le fuera concedido a D. Ángel Ruíz Gómez el Trofeo FEB 2015, para el que consideran reúne sobrados méritos.

Gijón, mayo de 2015

Diploma Trofeo FEB 2015 Ángel Ruiz Gómez

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Texto del Pregón de Navidad 2014 – Asociación Belenista de Gijón – Dª. María Teresa Álvarez García

19 Dic 14
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En la tarde-noche de hoy, viernes 19 de diciembre de 2014, ante el numeroso público que llenaba la Iglesia Parroquial de San Pedro de Gijón, en un acto amenizado por el coro parroquial de San Pedro, dirigido por Calina Felgueroso, y el coro de Padres del Colegio de la Inmaculada, dirigido por el P. Pedro Cifuentes, Dª. María Teresa Álvarez García, escritora y periodista, ha pronunciado el siguiente Pregón de Navidad.


María Teresa Álvarez García, escritora y periodista, pregonera de la Navidad 2014 en Gijón (19/12/2014)

María Teresa Álvarez García, escritora y periodista, pregonera de la Navidad 2014 en Gijón (19/12/2014)

La Navidad es un canto de amor

Empuja el viento rebaños de copos
por el bosque invernal como un pastor,
y más de un abeto siente que pronto
se hallará nimbado de luz y amor;
y escucha un rumor distante. Resuelto
tiende sus ramas por senderos blancos,
y hace frente al viento y crece soñando
una noche de gloria y majestad.
(“Adviento”, de Rainer María Rilke)

Con este poema, “Adviento” de Rainer María Rilke he querido comenzar mi pregón de Navidad, que amablemente me ha encargado la Asociación Belenista de Gijón. Muchísimas gracias. Me siento muy honrada y es un honor que os hayáis acordado de mí.

Recuerdo que cuando la presidenta de la Asociación me propuso ser la pregonera fue en un acto en el que presentaba uno de los programas de Mujeres en La Historia, invitada por Virginia Álvarez-Buylla en el Ateneo Jovellanos. Le dije que sí, sin pararme a pensar que había hecho el de Oviedo y que no es lo mismo hacer el pregón de las fiestas de determinada localidad y las de otra colindante porque cada una tiene su personalidad y costumbres, mientras que en la Navidad, en los belenes, casi no existen diferencias.

La Navidad es un canto al amor. La familia siempre importante es, en estas fechas: el núcleo que nos une. La Navidad es la sonrisa y emoción de los niños, la luz en la oscuridad, el germen de la primavera en nuestros corazones.

Con lo cual es muy difícil que no me repita en mi intervención de esta tarde pero lo intentaré. Por ello me haré eco de diversas poesías y de otros hermosos textos que hablan de la Navidad. También introduciré una pequeña reflexión sobre las figuras y diseños de los belenes, en los que vosotras las asociaciones de belenistas jugáis un papel tan decisivo.

De hecho la presencia de belenes en nuestros pueblos y ciudades es mucho más importante en los últimos tiempos gracias a vosotros. Ahora, ya empieza a ser frecuente desplazarse a localidades vecinas para disfrutar con la contemplación de algunos de ellos. Lo cual, inevitablemente, me retrotrae a la niñez cuando en Candás recorríamos todas las casas donde instalaban belenes para cantar villancicos. Belenes importantes, porque bien es verdad que en aquel tiempo en casi todas las familias se tenía un pequeño belén o nacimiento. Preciosa costumbre que fue desapareciendo y que, en los últimos tiempos, afortunadamente se está recuperando. Ya Gerardo Diego se quejaba de quienes no seguían jugando con sus hijos o nietos a armar nacimientos con figuras de barro.

Las pajas del pesebre
niño de Belén
hoy son flores y rosas,
mañana serán hiel.
Lloráis entre pajas,
del frío que tenéis,
hermoso niño mío,
y del calor también.
Dormid, Cordero santo;
mi vida, no lloréis:
que si os escucha el lobo,
vendrá por vos, mi bien.
Dormid entre pajas
que, aunque frías las veis,
hoy son flores y rosas,
mañana serán hiel.
(“Las pajas del pesebre”, de Lope de Vega)

Así reflejaba Lope de Vega su sentimiento navideño… sin olvidar el futuro de aquel Niño que llegaba al mundo para hacerse como nosotros siendo Dios. Creo que era San Agustín quien escribía: “Dios se hace hombre para que los hombres se hagan Dios“.

La Navidad es el misterio más hermoso de la humanidad. La alegría del corazón. La noche más entrañable que no debe dejarnos indiferentes. Es frecuente, sobre todo entre personas mayores, el lamento ante la tristeza inevitable, fruto de la desaparición de muchos seres queridos. Ausencia que esa noche en la que el Amor llega a la tierra se hace mucho más dolorosa. Mi consejo -que yo intento llevar a la práctica- es pedirles a todos esos seres queridos que ya no están, que me ayuden a volcarme con los demás para hacerles más felices estas fiestas. Intento, por ejemplo, que mis sobrinos, además de mi cariño, sigan percibiendo el de su abuela, mi madre, que ya no está. Os aseguro que da resultado.

La Navidad, misterio de amor, de espiritualidad, nos invita a un mayor acercamiento a la existencia de Dios y a manifestar nuestro amor y mejores deseos a los seres queridos. En este sentido me gustaría hacerme eco de unos hermosos párrafos entresacados de una carta que Rainer María Rilke escribe a su madre:

Nuestra vida es rápida y breve. Dios es en cambio, lento y sin fin. Por eso siempre surgen momentos donde lo uno no parece compatible con lo otro. Pero nosotros no deberíamos saber cómo se unen, sino solo estar ahí, con el corazón abierto ante el misterio de que lo grandioso еncuentre su espacio en lo pequeño y de cómo en la intensidad de пuestra existencia puede condensarse un instante de eternidad que viene a coincidir con la ininterrumpida eternidad de Dios. Sean estos, mamá querida, nuestros pensamientos comunes en la hora más espiritual de esta antigua y santa festividad y que el ánimo y el valor fluyan hacia tu corazón en paz y plenitud” (Rilke).

Profundos sentimientos… La Navidad, antigua y santa festividad, hecha de humildad y de ternura, nos invita a recibir, con los ojos bien abiertos, la Luz que esa noche llega al mundo. Esa acogida al Dios Niño en nuestros corazones, debe manifestarse en gestos de solidaridad, de apoyo para con los más necesitados, convirtiéndonos para ellos en una auténtica Navidad. Tengo un amigo que dice que deberíamos ser como auténticas placas solares que reciben la luz del Amor en la Navidad y que luego la expanden a los demás.

San Josemaría Escrivá, decía de la Navidad: “Ese misterio, en su oscuridad, es una luz que guía la vida de los hombres.

¿Quién ha entrado en el portal,
en el portal de Belén?
¿Quién ha entrado por la puerta?
¿Quién ha entrado, quién?
La noche, el frío, la escarcha
y la espada de una estrella.
Un varón -vara florida-
y una doncella.
¿Quién ha entrado en el portal
por el techo abierto y roto?
¿Quién ha entrado que así suena
celeste alboroto?
Una escala de oro y música,
sostenidos y bemoles
y ángeles con panderetas
dorremifasoles.
¿Quién ha entrado en el portal,
en el portal de Belén,
no por la puerta y el techo
ni el aire del aire, quién?
Flor sobre impacto capullo,
rocío sobre la flor.
Nadie sabe cómo vino
mi Niño, mi amor.
(“¿Quién ha entrado en el portal de Belén?”, de Gerardo Diego)

Estos versos de Gerardo Diego nos pueden introducir en lo que son las escenificaciones con las que la humanidad recuerda lo sucedido en Belén hace 2014 años. En esto sí que vosotros sois expertos pero me gustaría pasar aunque sea de puntillas por algunas de las representaciones belenísticas.

Yo me imagino que también en este mundo de los belenes existirán las modas y habrá gustos para todo, aunque los pasajes o escenas siempre serán las mismas: la visita del ángel del Señor a María, el encuentro de la Virgen con su prima Isabel, el castillo de Herodes donde ordena matar a los niños recién nacidos, la huida a Egipto, los tres Reyes Magos y, en el centro de todo, el portal con María, José y el Niño Jesús que acaba de nacer.

Todo ello se puede colocar en una gran superficie con distintos ambientes, o en dioramas separados y dedicado cada uno a un tema concreto.

Pastores y pastoras,
abierto está el edén.
¿No oís voces sonoras?
Jesús nació en Belén.
La luz del cielo baja,
el Cristo nació ya,
y en un nido de paja
cual pajarillo está.
El niño está friolento.
¡Oh noble buey,
arropa con tu aliento
al Niño Rey!
(“Nochebuena”, de Amado Nervo)

Así describe Amado Nervo el ambiente de los belenes.

Llegada a este punto me gustaría detenerme en los diferentes tipos de figuras y paisajes, aspectos estos que determinan el estilo de los belenes. Así tenemos:

  • Los bíblicos, hebreos o palestinos que intentan seguir el modelo tradicional, es decir, reproducen el ambiente de la Palestina cuando nace Jesús.
  • Los regionales o locales, con paisajes cercanos, conocidos, propios del lugar donde se monta el nacimiento. Las figuras representan personajes que responden a los tipos regionales y a las costumbres del lugar. También en este tipo se pueden utilizar figuras vestidas como lo hacían en el siglo XVIII según los famosos belenes napolitanos.
  • Y los belenes modernos que responden a los cánones del arte actual tanto en materiales como en técnicas no convencionales.

Comento esta distinción entre belenes para haceros partícipes de un pensamiento, reflexión, surgida al evocar los belenes de mi niñez…

Nunca olvidaré el verdor, la tupida alfombra de musgo -mofo, como lo llamábamos en Candás- con la que cubríamos las elevaciones de cartón simulando montañas… El papel de plata dando vida a improvisados riachuelos.

Ha crecido la Navidad en nuestras manos. Ha crecido
como una rosa de oro en el techo del mundo,
como una flor transparente y lejana en la ciudad
que amé, que amamos en los días de invierno.
Navidad, niño perdido entre la nieve mansa
de diciembre. Teníamos entonces
la edad primera de los campos -ese leve verdor
de alguna rama todavía frutal y misteriosa-.
El musgo nos hacía cosquillas en los dedos y madre
olía a mazapán y fuego lento, y todas las preguntas
volaban a sus ojos por un camino lleno
de luces amarillas y manteles en flor.
(“La otra Navidad”, de Alfredo Díaz de Cerio)

De esta forma recordaba su Navidad Alfredo Díaz de Cerio. Es posible que yo, al rememorar ese recuerdo feliz de la niñez, haga que mi corazón añore aquellas imágenes inolvidables; las ovejas triscando las laderas, la hilandera, los ríos serpenteantes…

Aunque no es solo la añoranza lo que me lleva a reivindicar los nacimientos con paisaje asturiano donde predomine el verde. Me gustan los belenes llamados regionales porque pienso que tanto los lugares como las figuras pueden reflejar el intento de personalizar ese gran acontecimiento en nuestras vidas.

No se trata de vestir a la Virgen y a San José con el traje regional asturiano sino de acogerlos nosotros en nuestro medio habitual.

Yo me imagino el portal de Belén en un bonito rincón de Candás o Gijón desde el que se vea el mar y que sea la representación de sus gentes quienes se acerquen al portal y creen escenas propias.

Yo vengo de ver, Antón,
un niño en pobrezas tales,
que le di para pañales
las telas del corazón.
(“Yo vengo de ver”, de Lope de Vega)

Bien es verdad que la Navidad debe inundar nuestros corazones, al margen de las representaciones que se hagan. Pero pienso que es hermoso plasmar ese acontecimiento en nuestras costumbres, en nuestro ambiente. Las escenas bíblicas son las que son y no deben cambiarse. Pero el entorno, y todas las figuras, el atrezzo diríamos, podíamos hacerlo nuestro, más personal.

En este sentido me gustaría destacar, según he leído, que en la Provenza se incluyen en los belenes los denominados santons, figuras de arcilla pintadas que representan todos los oficios y profesiones tradicionales de la región.

Ya sé que para documentarte sobre los oficios ya desaparecidos en nuestra región hay otros sistemas y caminos, pero no estaría de más recuperar parte de nuestra historia representándola en el belén, como recuerdo a los que nos precedieron que también celebraban las Navidades y con el interés añadido de conocer un poco más nuestro pasado.

El madreñero, el cestero, el alfarero… La pomarada, los hórreos y paneras con ristras de maíz… Los barrileros, las rederas, todos pueden tener cabida en la escenificación navideña.

Adoro la representación bíblica del belén pero pienso que sería bueno potenciar también este otro tipo de belenes. Creo que sería interesante integrar en los belenes nuevos elementos. No he podido verlo aún, pero me han dicho que precisamente la Asociación Belenista de Gijón ha elaborado en Parque Principado un belén en el que se reproduce el ambiente y la fisonomía de un pueblo del occidente asturiano.

El año pasado tuve la oportunidad de ver en Roma algunos de sus belenes –presepes como ellos los llaman- y que curiosamente no se retiran hasta después del bautismo de Jesús. Muchos de ellos llamaron mi atención precisamente por la actualización que presentan al crearlos en escenarios propios con distintos ambientes. Ambientes habituales en el lugar donde se hacen. Por ejemplo, el de Santa María de Trastevere se ubicaba en una maqueta de considerables dimensiones que representaba a la propia iglesia. Y en el de la parroquia de San Eustaquio se utilizaba el mismo modelo reproduciendo la plaza en la que se levanta la iglesia, con el ambiente del lugar cualquier tarde de fiesta, con tiovivo incluido. Es curioso porque, incluso, entre las figuras aparece la del Papa que se traslada al lugar a visitar al Niño Jesús.

Los dos se encuentran instalados de cara al exterior, en el pórtico del templo, por lo que pueden verse desde la calle, algo que me parece interesante porque no deja de ser una forma de exteriorizar nuestras creencias.

Vivimos momentos en los que una inmensa mayoría quiere convertir la Navidad en las fiestas del solsticio de invierno. Pero la Navidad no es una celebración más. Por ello los que creemos en el verdadero significado de estas fiestas debemos reivindicarlas. Ángeles, estrellas, belenes… tienen que ser la nota de alegría que llegue a nuestra vida para festejar el nacimiento de Jesús.

En la Navidad Jesús viene, llega a nuestras vidas para formar parte de ellas.

Jesús, el dulce, viene…
Las noches huelen a romero…
¡Oh, qué pureza tiene
la luna en el sendero!
Palacios, catedrales,
tienden la luz de sus cristales
insomnes en la sombra dura y fría…
Mas la celeste melodía
suena fuera…
Celeste primavera
que la nieve, al pasar, blanda, deshace,
y deja atrás eterna calma…
¡Señor del cielo, nace
esta vez en mi alma!
(“Jesús, el dulce, viene”, de Juan Ramón Jiménez)

¡¡¡Feliz Navidad!!! Muchas gracias.”

María Teresa Álvarez García – Gijón, 19 de diciembre de 2014