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Pasta de papel – Publicación de la Gipuzkoako Belenzaleen Elkartea “Francisco de Asís” Asociación Belenista de Gipuzkoa

30 Mar 15
Presidencia FEB
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Estimados amigos:

Ha llegado a nuestras manos un antiguo folleto de 8 páginas, realizado por multicopista por la Gipuzkoako Belenzaleen Elkartea “Francisco de Asís” Asociación Belenista de Gipuzkoa, del que desconocemos su autor y el año de publicación. En el mismo se habla del uso de la pasta de papel en el belenismo. Por su rareza vamos a publicar su contenido completo bajo estas líneas…


PASTA DE PAPEL

Pasta de papel - Imagen 01La gran dificultad que siempre ha entrañado la construcción de una maqueta, de un plano en relieve, o de modelar pequeños objetos en miniatura (cestitos, ánforas, vasitos…), o de representar paredes de piedra, ladrillo, madera…, o de confeccionar diversos elementos como tejas, hierba, viguetas de madera, etc., ha contribuido a considerar estos quehaceres como exclusivos de personas hábiles, de auténticos mañosos.

Con los nuevos materiales existentes ha hecho que esta exclusividad haya desaparecido y puede ya cualquiera sentirse “manitas” y confeccionar pequeñas obras nunca imaginadas.

Uno de estos materiales es el que vamos a contemplar en esta hoja de instrucciones: la pasta de papel.

Pasta de papel - Imagen 02

COMPOSICIÓN Y PREPARACIÓN

La pasta de papel es un producto que se vende en los comercios de manualidades. Es un polvo blanco y se vende por kilogramos.

Pasta de papel - Imagen 03Para conseguir transformarlo en la pasta que deseamos, debemos mezclar el polvo con agua y cola blanca de carpintero. Aproximadamente a 250 gramos de polvo añadiremos una cucharada sopera de cola blanca y un decilitro de agua.

Para mezclarlos empezaremos disolviendo la cucharada de cola en la mitad del agua. Con ello empezaremos a masar el polvo, añadiendo poco a poco el agua restante conforme necesite la masa. La masa deberá ser bastante consistente y llegará a estar en su punto cuando hayamos conseguido que no se nos pegue en las manos.

Es muy conveniente dejar reposar la pasta durante 24 horas, metida dentro de una bolsita de plástico, bien cerrada, sin nada de aire. La pasta estará así dispuesta a ser manipulada.

ARMAZÓN

Como hemos dicho, esta pasta puede aplicarse para hacer mil cosas. Deberemos, por tanto, preparar el armazón, la base donde aplicaremos la pasta. Puede hacerse con poliestireno expandido (corcho blanco), madera, cartón, o cualquier material consistente según vayamos a hacer construcciones, flores en relieve, maquetas belenistas, fondos de ríos, mapas en relieve, etc.

PUESTA A PUNTO DE LA PASTA

Pasta de papel - Imagen 04Hay que laminar la pasta y lo haremos con la ayuda de dos plásticos gruesos (carpetas para documentos), introduciendo entre ellos una porción de la pasta preparada, aplastándola delicadamente con un rodillo o botella.

Iremos rebajando poco a poco hasta el grueso que nos sea necesario. Conviene, en cada vuelta de rodillo, ir soltando de los plásticos la pasta y, si esta se pega, convendrá dejarla al aire un rato para que seque lo suficiente, amasándola, de vez en cuando, entre las manos; acción que, al mismo tiempo, nos permite conocer el grado de humedad de la misma.

Una vez conseguida la lámina, la pegaremos con cola blanca sobre el armazón que tenemos preparado, o por piezas separadas.

Pasta de papel - Imagen 05

GRABACIÓN DE LA PASTA

Pasta de papel - Imagen 06La pasta, convertida en láminas, se halla ya preparada para ser grabada, imitando piedras de sillería, ladrillos, madera, vigas u otros relieves que se quieran modelar.

Para esta grabación es necesario algún objeto punzante como la punta de un destornillador, clavos, pequeños cinceles, etc.

El grabado se realiza por presión sobre la lámina de pasta. No intentar recortar o raspar las hendiduras entre piedras, ladrillos, etc., como se podrá hacer con escayola, porque el resultado no es bueno.

Pasta de papel - Imagen 07Si necesitáramos aumentar el grosor de la lámina, sobreponiendo otros trozos sobre la primera, deberá darse primero cola blanca, a fin de que la segunda capa se adhiera con consistencia.

Como se puede ver, la presión del objeto punzante sobre la lámina produce una hendidura, apto para trabajos de imitación de piedras, ladrillos o veteado de maderas. Pero si deseamos conseguir relieve, por ejemplo, para hacer flores, deberemos trabajar la pasta con los dedos dando la forma necesaria y pegando al fondo con cola blanca.

CONSERVACIÓN DE LA PASTA

Una vez terminado el trabajo, deberá meterse el resto de la pasta, hecha una bola, en una bolsita de plástico, quitándole el aire, y envolviéndola con el resto de la bolsa, pudiéndose así conservar la humedad necesaria para no secarse hasta que, de nuevo, volvamos a trabajar con ella.

El trabajo de grabado realizado irá secándose al contacto con el aire y adquirirá una gran dureza.

MONTAJE DE LAS PARTES

Realizadas por separado las diversas partes de una construcción, habrá que encolar unas con otras, empleando para ello cola de contacto, de resultados rápidos, o cola blanca, cuyo secado es muy lento. Si en la construcción se ha empleado el poliestireno expandido se recomienda la cola de contacto para poliestireno, porque cualquier otra cola de contacto podría fundir el material. Puede también emplearse la cola blanca, pero con resultados más lentos.

Pasta de papel - Imagen 08

CONSTRUCCIÓN DE OBJETOS

Pasta de papel - Imagen 09Las tejas: La imitación de algunos materiales exige una pequeña explicación, aunque la propia iniciativa de cada uno y la experiencia acumulada en el trato con este material irá enseñándole a realizar cualquier objeto o imitación por complicado que parezca.

Uno de los objetos más singulares es el tejado de una casa. Hacer tejas parece complicado, pero no lo es.

Para ello, deberá cogerse una lámina fina de pasta de papel y con tijeras cortar tiras largas de la anchura de las tejas que se deseen. Estas tiras deberán ser, a continuación, cortadas en cortes oblicuos o en sesgo, dando por delante de la teja un poco más de anchura que por la parte de atrás.

Una vez cortadas las tejas, ir presionándolas, una a una, con los dedos, sobre un lápiz o bolígrafo o varilla redonda, dándole la curvatura de una teja y dejándolas secar. La construcción del tejado se hará superponiendo las tejas y encolándolas a la base.

Pasta de papel - Imagen 10La hierba: Otra imitación singular es la hierba. Para ello, se deberá añadir color a la pasta de papel.

En todo caso, la pintura a emplear es la pintura plástica, de agua. Con ella podremos pintar y decorar todo lo construido con la blanca pasta de papel.

Para la hierba, se colocará en el lugar preciso la lámina húmeda de pasta teñida en color. Con un punzón o aguja se irá levantándola, en un movimiento de palanca con los dedos, repitiendo una y cien veces hasta deshilachar la lámina de pasta a modo de hierba. La altura de esta corresponderá al grosor de la lámina que hayamos empleado.

Pasta de papel - Imagen 11

OTRAS IMITACIONES

Podríamos mencionar otras imitaciones como, por ejemplo, árboles, arbustos (reunir diversas ramitas atándolas por su pie y envolviéndolas con la pasta, para luego trabajarla a modo de tronco), pero pensamos que cuando se familiariza con el material que hemos practicado y con imaginación libre y resuelta, se puede resolver cualquier situación.

Es más, el ideal sería que cada uno inventara o descubriera cosas que no se hayan dicho en esta simple exposición y comunicara sus éxitos para bien de todos. La creación no tiene límites.

Portada del folleto Pasta de Papel

Portada del folleto
“Pasta de Papel”

 

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Módulo para diorama, de la Gipuzkoako Belenzaleen Elkartea “Francisco de Asís” Asociación Belenista de Gipuzkoa

03 May 76
Presidencia FEB
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La Gipuzkoako Belenzaleen Elkartea “Francisco de Asís” Asociación Belenista de Gipuzkoa ha enviado a la Federación Española de Belenistas el siguiente boceto, como idea para realizar un módulo de cajón, arqueta o diorama, al objeto de que todas aquellas asociaciones que estén interesadas en participar en la Exposición itinerante de la propia Federación se ajusten, si lo desean, a este formato y medidas.

Boceto para módulo de diorama para la Exposición Itinerante de la FEB

Boceto para módulo de diorama para la Exposición Itinerante de la FEB

La perspectiva en el belén, por Evelio Bulbena Estrany

31 Dic 53
Presidencia FEB
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La perspectiva en el belén

Una fórmula para determinar concretamente la altura del tablado en donde deben situarse las figuras del belén, a partir de las que ocupan el primer término.

Gráfico para dar a comprender en qué consiste la L.H. (línea de horizonte) con relación al observador

Gráfico para dar a comprender en qué consiste la L.H. (línea de horizonte) con relación al observador.

La mayoría de los tratados de pesebrismo o de técnica constructiva que conocemos -conste que hablamos en términos generales-, suelen pasar por alto ciertos aspectos del montaje, que aun cuando a primera vista no parecen tener gran importancia, es lo cierto que realmente la tienen por cuanto tratándose de representar el simulacro para ser contemplado a tan corta distancia, el detalle más insignificante puede contribuir, según sea acertado o desacertado, a dar al cuadro plástico impresión de realidad o de vida, o, por el contrario, a sugerir en el observador la idea de lo inverosímil.

Tal es lo que sucede al tratar de determinar concretamente y con el debido acierto la altura del tablado en donde debemos situar las figuras que ocupan el primer término, problema que varía en cada caso, según sea la altura de las figuras que deban escenificarse.

Así, al tratar de fijar la altura del horizonte en el cuadro plástico, se suele incurrir en la confusión de referirse sólo al espectador, o sea al horizonte que corresponde a la vista del que contempla el belén, estableciéndolo, por ejemplo, a 1,50 m del suelo; pero este horizonte no puede en modo alguno independizarse del que corresponde a las figuras que ocupan el primer término, a las que tiene que referirse, ya que de lo contrario tendríamos que admitir necesariamente el absurdo de dos horizontes en un mismo cuadro, a saber: uno, el que corresponde al observador, y otro, el de las figuras que este contempla situadas en el primer término.

Sección de un pesebre para que se comprenda en qué consiste la perspectiva del mismo desde el punto de observación. La parte sombreada de las figuras A A' B y B' que se encuentran junto a la abertura (visera), representa el alcance del primer término. Al fina de este primer término, comienza, en rigor, el cono visual, y no antes.

Sección de un pesebre para que se comprenda en qué consiste la perspectiva del mismo desde el punto de observación. La parte sombreada de las figuras A A’ B y B’ que se encuentran junto a la abertura (visera), representa el alcance del primer término. Al fina de este primer término, comienza, en rigor, el cono visual, y no antes.

¿Cómo puede suponerse que las figuras situadas en un tablado, por ejemplo, de 1,20 m de altura, vean su horizonte a 1,50 m?

Si nos proponemos explicarnos esta rara anomalía, veremos cómo obedece a la costumbre de seguir la rutina de montar el belén como destinado a los niños para que los pequeños puedan contemplarlo cómodamente, sin advertir que el pesebre artístico ni gusta a los niños ni es para los niños.

Este hecho, al que por lo común no se ha dado la importancia que realmente tiene para los efectos de una perspectiva correcta, reclamaba la existencia de una regla infalible y aplicable, según los casos, a figuras de diferentes alturas, siempre a base de las que deban ocupar el primer término y esté más próximo al espectador, debiéndose notar que solamente en un caso puede coincidir el horizonte a la altura de la vista del espectador y de las figuras, si éstas fuesen de tamaño natural y estuviesen situadas al nivel del suelo, lo cual no sucede casi nunca.

La primera es defectuosísima, la segunda es defectuosa y la tercera, en donde se representa un pesebre bajo, con visera, es incómoda, por la posición violenta a que obliga al espectador.

La primera es defectuosísima, la segunda es defectuosa y la tercera, en donde se representa un pesebre bajo, con visera, es incómoda, por la posición violenta a que obliga al espectador.

Teniendo esto en cuenta, en el año 1942 analizamos por menor esta cuestión en una conferencia que dimos en la Associació de Pessebristes de Barcelona, estableciendo en primer lugar, cual sea la estatura (como promedio), de una persona de nuestra raza, pero entendiendo como altura, en rigor más bien la altura de los ojos con relación al suelo. Este promedio, después de diversas consideraciones que podrían hacerla variar en más o en menos, lo dedujimos a base de una monografía del catedrático de medicina de la Universidad central, don Federico Oloriz, titulada La talla humana en España, trabajo de gran erudición que nos permitió establecer la altura de la vista a 1,47 m.

A mayor altura de las figuras, corresponde menor altura del tablado. El observador que contempla el pesebre provisto de marco o visera, aun cuando esta sea muy profunda y de poca abertura, puede contemplarlo cómodamente sin verse obligado a estar en posiciones raras.

A mayor altura de las figuras, corresponde menor altura del tablado. El observador que contempla el pesebre provisto de marco o visera, aun cuando esta sea muy profunda y de poca abertura, puede contemplarlo cómodamente sin verse obligado a estar en posiciones raras.

Conocido este promedio, pudimos resolver la incógnita del modo siguiente: designando por las iniciales A.V. = Altura de la vista, A.F. = Altura de las figuras del primer término y A.T. = Altura del tablado, tenemos:

A.V. – A.F. = A.T.

o sea, sustituyendo las iniciales por lo que representan, pongamos un ejemplo: Altura de la vista del espectador, 1,47 m, menos la altura de las figuras del primer término (supongamos 18 cm), es igual a la altura del tablado, o sea, 1,29 m.

Que la aplicación de esta fórmula es conveniente para los efectos de una perspectiva correcta, lo demostramos extensamente en aquella ocasión y no es del caso repetirlo en este lugar en que nuestro propósito es solamente resumir aquel estudio; no obstante hay que tener en cuenta, para comprenderlo, que situando el tablado como suele hacerse aproximadamente a 1,20 m del suelo con figuras de poca altura, el espectador contemplará la escena como si (a proporción), se situara en un tercer piso, y ya sabemos que la perspectiva cuanto más elevada más deforma los cuerpos ante nuestra vista; pero además estas mismas figuras no podrán en modo alguno verse en la relación justa que corresponde al ambiente o a la perspectiva aérea, porque su contorno a perfiles no se recortarán en el ambiente, sino que tendrán por fondo el suelo o piso del tablado, lo cual perjudicará en gran manera el aspecto de realidad por falta del claroscuro que reclama una escena compuesta a base de distanciaciones relativas, que es precisamente lo que produce la impresión de la lejanía y del aire interpuesto entre los tres términos y el observador, ya que las figuras que no se perfilan en el aire de que están envueltas, más bien parecerán pegadas en toda su extensión en el plano del suelo que pisan.

Solución que hace compatibles varios puntos de vista en un pesebre de gran público.

Solución que hace compatibles varios puntos de vista en un pesebre de gran público.

No quiere esto decir que no pueda ser el terreno más o menos accidentado después del primer término, pues ya se ha dicho que la fórmula se refiere a este primer término, que por lo general es el que ocupan las figuras más importantes del conjunto y concretamente la Sagrada Familia y sus complementarias.

Teniendo esto en cuenta, recomendamos muy encarecidamente a todos los pesebristas que no olviden en ningún caso la aplicación de esta fórmula, sin la cual el cuadro plástico, por bien ejecutado que sea, se resentirá de falta de realidad, con grave perjuicio de la visión del conjunto.

Evelio Bulbena Estrany (texto e ilustraciones)