Tag Archives: Belenismo

Recorte Logo de la Asociación "Belenistas de Valladolid"

Las figuritas del belén, por Letizia Arbeteta Mira

04 Dic 09
Presidencia FEB
, , , ,
one comments

(Artículo publicado en la revista ¡Aleluya! nº 4 (2009) de la Asociación “Belenistas de Valladolid”)

Foto del articulo "Las figuritas del belén" de Letizia Arbeteta MiraLas figuritas del belén

“El belén y la mar siempre tienen qué mirar”, afirma un dicho mallorquín. En efecto, la tradición del belén, forjada a lo largo de setecientos años, es consustancial a la cultura europea y son infinitas las variantes de esta costumbre, verdadero tesoro del patrimonio inmaterial de la Humanidad, que en nuestro país no recibe la atención que goza en otros lugares por parte de las instituciones y los investigadores.

Como ejemplo de su extraordinaria riqueza, sirva de ejemplo el elemento más humilde entre todos sus componentes: la “figurita” o pequeña imagen que ha poblado los belenes domésticos y que se deteriora con el uso y el paso del tiempo.

Consideradas a menudo objetos sin valor artístico, las figuritas tradicionales contienen una gran cantidad de información para aquel que sepa apreciadas.

Figura en tareas del campo, foto del articulo "Las figuritas del belén" de Letizia Arbeteta Mira

Figura en tareas del campo

En su mayoría fueron producidas entre la segunda mitad del siglo XIX y los años sesenta del siglo XX, momento en que el cambio de costumbres y la falta de espacio en los hogares hizo decaer los belenes abiertos, con numerosos personajes y escenas.

Las más interesantes corresponden al tipo llamado “popular”, compuesto principalmente por figuras de barro cocido y pintado de pequeños formatos (4 – 8 cm.), que, a causa de su tamaño y hasta hace unas décadas, han sido desechadas por los coleccionistas. Muchas de estas figuras, que antaño se producían por miles, hoy son bienes escasos pues se han destruido en su mayor parte, ya que, hasta los años 70 del siglo XX, se continuaban ofreciendo a bajo costo en mercadillos y las llamadas “cacharrerías”, haciendo desaconsejable su restauración en caso de deterioro ya que era preferible comprar una nueva, clónica de la deteriorada.

Hoy ya no es posible reponer este tipo de figuras pues, a falta de demanda, han acabado por retirarse del mercado, salvo la escasa oferta de algunos alfares.

Figuras en posición de cantar, foto del articulo "Las figuritas del belén" de Letizia Arbeteta Mira

Figuras en posición de cantar

Si examinamos sus moldes, veremos que casi todos son de notable antigüedad, remontándose algunos al siglo XVIII, o inspirándose en imágenes aún más antiguas, como sucede con la Virgen y el San José del belén murciano llamado del “huevo frito”, en su modelo más simple. Desde su creación, se han venido produciendo sin cambios hasta que la moda denominada “bíblica” o “hebrea”, considerada más adecuada para ambientar el belén, arrinconó este tipo de imágenes, considerándolas anacrónicas. La mayoría de los talleres se adaptaron a la nueva costumbre, realizando nuevos moldes, o transformando los de mayor tamaño, lo que produjo una curiosa línea mixta de hebreo y tipo local. Al iniciarse la moda del enlienzado en los años 80 del siglo XX, muchos de estos moldes fueron, a su vez, retocados para adaptar mejor la figura a las telas con las que se cubriría parcialmente, lo que implicó su mutilación. En resumen, las figuras tradicionales anteriores a 1960 constituyen una rareza, especialmente ciertos modelos de escaso tamaño, por lo que animo al lector a que no deje escapar ni perderse uno solo de estos pequeños tesoros, en ocasiones piezas únicas producidas en alfares que, al día de hoy, nos son desconocidos.

Figura hilando, foto del articulo "Las figuritas del belén" de Letizia Arbeteta Mira

Figura hilando

¿Qué tipo de información ofrecen?

El análisis de las técnicas empleadas proporciona datos sobre el moldeado y modelado, según estén formadas de una o varias partes, el tipo de barro y sistema de cocción, pinturas empleadas, etc., lo que puede revelar la procedencia geográfica o el centro de producción. En cuanto al nivel de destreza, cabe una posible intervención de escultores o alfareros profesionales, o bien la fabricación casera, a veces sin cocción. Todo ello ayuda a reconstruir las artes e industrias de ciertas zonas determinadas.

Pero, con ser importante, lo más apreciado de las “figuritas” es su capacidad de reflejar la vida de antaño, pues, además de los protagonistas del relato evangélico, muestran una galería de tipos contemporáneos a su fabricación, que muestran una realidad social, preferentemente rural y de los estratos urbanos más humildes. Hombres y mujeres, jóvenes, viejos y niños que realizan distintas tareas, descansan, se divierten…

Figuras en posición de bailar, foto del articulo "Las figuritas del belén" de Letizia Arbeteta Mira

Figuras en posición de bailar

Así, encontramos oficios (el molinero, el mielero, el carnicero, el carretero, el melonero, el lechero, la frutera, la castañera, etc.), tareas domésticas (el lavado, la cocina, el cuidado de la infancia, el mantenimiento de los animales domésticos, la matanza) que incluyen usos ya desaparecidos, como el hilado en el hogar.

También se representa la higiene (lavado de bebés, despiojado), la gastronomía (con imágenes que sugieren migas, paella, calderetas, chacinas, quesos y un sin fin de panes, tortas, dulces, etc.), labores agrícolas y pastoriles (arado, sembrado, recolección, trilla, acopio de leña, apacentado de cerdos, ovejas y vacas, la vida pastoril, la pesca, la caza).

No menos interesante es la indumentaria, a veces fiel reflejo de la moda y los atavíos de nuestros abuelos, sea ropa femenina (moño de picaporte, zapatos de carrete, alpargatas, madreñas, polisones y tontillos de distintos tipos, dengues, refajos, delantales, etc.) o masculina (chaquetas, casacas, calzones, monteras, sombreros, faja, pañuelo, etc.), todo ello en contraste con algunas indumentarias fantásticas, como las de Heredes, los Magos, o las madres de la degollación de los Inocentes.

En cuanto a las celebraciones, se canta, se danza y se tocan todo tipo de instrumentos. Jotas y boleros, rondas navideñas de jóvenes y viejos, ellos y ellas con guitarras, triángulo, zambombas, panderetas y panderos, gaita y flautas, que llevan también los pastores en la soledad de sus montañas de corcho, sembradas de ovejuelas de patas de alambre y coronadas por pequeñas casas, paisaje similar al de muchos pueblos antes de las grandes operaciones inmobiliarias, cuando lo que nos rodeaba se parecía al belén que poníamos en casa, de forma que, como aquel que dice, hacíamos nacer al Niño Jesús a la vuelta de la esquina.

Letizia Arbeteta Mira – Conservadora de Museos del Estado

Cartel XXXVII Congreso Nacional Belenista - Alicante, La Marina y Callosa de Segura 1999

Comunicaciones – XXXVII Congreso Nacional Belenista 1999 – Belenismo y belenistas

08 Abr 99
Presidencia FEB
, , ,
No Comments

Cartel XXXVII Congreso Nacional Belenista - Alicante, La Marina y Callosa de Segura 1999Logo XXXVII Congreso Nacional Belenista - Alicante, La Marina y Callosa de Segura 1999Belenismo y belenistas

En un tiempo, por desgracia, cada vez menos dispuesto a las empresas altruistas, a la labor anónima y desinteresada, la actividad belenista merece alguna reflexión.

Porque ser belenista no es solo mostrar la habilidad técnica, la capacidad artística para plasmar plásticamente los misterios de la Natividad del Señor. Ser belenista es, además, poner el corazón y el alma al servicio del ideal de amor y humildad que el Nacimiento de Jesús en Belén entraña.

Ser belenista es dedicar tiempo y entusiasmo en proseguir una labor de evangelización plástica, cuyas raíces tienen muchos siglos de tradición, haciendo de tu vida una proyección real del mensaje plasmado en el belén.

El belenismo es, por eso, algo importante. En palabras del Papa Pablo VI, “una de las pocas cosas importantes que todavía existen”. ¿Es exagerada esta afirmación? ¿No haríamos mejor en dedicar nuestro tiempo, nuestra ilusión y nuestro dinero en otras finalidades doctrinales, catequéticas o asistenciales?

Ciertamente que si cada uno hace lo que puede y lo que sabe, poniendo en ello todo su cariño, y lo hace desinteresadamente, pensando en la alegría que proporciona a los demás, como hacen los auténticos belenistas, ciertamente ello ya es importante. Pero es que, además, el belenismo, el belén, transmite un mensaje que nos habla de humildad, como la de María aceptando la voluntad de Dios, ahora que sólo impera el afán de éxito, de triunfo, de imposición de nuestros intereses, pese a quien pese y caiga quien caiga. Un mensaje que nos habla de amor sincero, como el de María y José, como el de los pastores o los Magos, ahora que solo el hedonismo está de moda. Un mensaje de sacrificio y resignación valerosa, como el de los Santos Inocentes, o el de la Sagrada Familia huyendo al lejano Egipto, ahora que impera el egoísmo más atroz. Un mensaje que nos habla de hogar, como el de Nazaret, ahora que la familia está en crisis.

Por eso, cuando los padres cogen en brazos a los niños para mostrarles las escenas evangélicas del belén están transmitiéndoles un indefinible legado cuya huella perdurará año tras año. Muchos y variados serán los caminos que esos niños recorrerán hasta su madurez, pero cada vez que contemplen un belén volverán a sentir el abrazo tierno de su niñez y ellos mismos, tal vez agnósticos ahora, cogerán en sus brazos a sus hijos para volver a mostrarles los encantadores pasajes de la Navidad y con una emoción nacida de sus entrañas irán perpetuando esa magia portentosa e imperecedera que el belén alienta.

¿Tenía o no razón Pablo VI cuando afirmó que el belenismo es algo auténticamente importante?

Pero si el belenismo es importante, los belenistas -discípulos de San Francisco de Asís- no podemos ni debemos considerarnos importantes. Hacemos nuestras obras con materiales sencillos y perecederos: barro, corcho, escayola, papeles de periódicos. Sin embargo, realizamos con ellos un esfuerzo para transformarlos en imágenes que sean testimonio de la verdad auténtica, del amor sincero, de la humildad evangélica. Intentamos oponer a las imágenes cotidianas de violencia, de desasosiego, de incertidumbre o de rutina insatisfecha, el mundo sencillo pero entrañable de la Sagrada Familia, de la niñez de Cristo. Imitamos el ejemplo iniciado en Greccio por San Francisco, que comprendió lo cautivador de las escenas de la primera Navidad y las materializó como ejemplo y como meta. Frente al clímax de tantas frentes fruncidas, de tantas manos crispadas, de tantos corazones deshumanizados, damos los belenistas simplemente el mensaje de nuestras escenas evangélicas, de nuestras oraciones hechas belén, porque todavía confiamos en que es posible la fraternidad si cumplimos el precepto que Cristo nos legó: “AMAOS LOS UNOS A LOS OTROS”.

Cartel XXXVII Congreso Nacional Belenista - Alicante, La Marina y Callosa de Segura 1999

Comunicaciones – XXXVII Congreso Nacional Belenista 1999 – La actualidad del belenismo

08 Abr 99
Presidencia FEB
, ,
No Comments

Cartel XXXVII Congreso Nacional Belenista - Alicante, La Marina y Callosa de Segura 1999Logo XXXVII Congreso Nacional Belenista - Alicante, La Marina y Callosa de Segura 1999La actualidad del belenismo

En la actualidad el belenismo vive una etapa de extraordinario auge, siendo muy numerosas las asociaciones de belenistas que desarrollan una intensa actividad por todas las provincias españolas. Al igual que son muchas las asociaciones de este tipo existentes en el extranjero.

Y es que montar un belén es una fuente de energía positiva y de creatividad, además de un auténtico y entrañable modo de hacer ambiente de familia en los hogares. Porque cada belén, por muy modesto que sea, reproduce siempre la dicha y el ambiente ejemplar de la Sagrada Familia, la alegría de los humildes pastores, la ilusión bendita de los poderosos Magos.

Cada belén es una auténtica escuela de buenos sentimientos, que se siembran en los niños y que cada vez que vean un belén recordarán los adultos. Ante un belén no hay ideologías ni partidismos; el belén nos une, porque nos habla directamente al corazón de familia, de sencillez, de ternura, de niñez. Y los años de niñez, salvo en los casos más extremos, suelen recordarse como repletos de ilusión y son evocadores de los seres más queridos: los padres, los abuelos, los hermanos. Montar un belén es, pues, proseguir una labor de evangelización plástica cuyas raíces tienen muchos siglos de tradición, materializando el sublime mensaje de la infancia de Jesús; de ese compendio de amor y de ternura, de humildad y de alegría, de sacrificio y de esperanza que la historia de la Navidad entraña, mediante la utilización de las más diversas habilidades artesanales, técnicas y artísticas: perspectiva, modelado, pintura, luminotecnia, escenografía… puestas al servicio de esa simbiosis de tradición, emoción, devoción, inspiración y belleza que es el belén.

Retrato más antiguo de San Francisco de Asís, pintado en 1228, año de su canonización, solo dos años después de su muerte, en el muro de una capilla lateral del Monasterio de San Benedicto, también llamado Santuario del Sacro Speco, en Subiaco (Italia)

San Francisco de Asís, designado como celestial Patrono de los belenistas

15 Ene 86
Presidencia FEB
, , , ,
No Comments
Retrato más antiguo de San Francisco de Asís, pintado en 1228, año de su canonización, solo dos años después de su muerte, en el muro de una capilla lateral del Monasterio de San Benedicto, también llamado Santuario del Sacro Speco, en Subiaco (Italia)

Retrato más antiguo de San Francisco de Asís, pintado en 1228, año de su canonización, solo dos años después de su muerte, en el muro de una capilla lateral del Monasterio de San Benedicto, también llamado Santuario del Sacro Speco, en Subiaco (Italia)

Hoy, miércoles 15 de enero de 1986, se ha recibido de la Sagrada Congregación pro Culto Divino un decreto firmado por el Eminentísimo Sr. Cardenal D. Pablo Agustín Mayer, Prefecto de dicha Congregación, en el que se hace saber que el Santo Padre Juan Pablo II, conforme a lo solicitado, declara a San Francisco de Asís como Patrono de los belenistas de España.

Al margen de esta declaración, verdadero regalo de Su Santidad a los amigos del belén en España por nuestro tenaz y constante trabajo en la consecución de dicho Patronazgo, en otro decreto paralelo el Serafín de Asís ha sido asimismo nombrado celestial Patrono de los pesebristas austríacos y, por extensión, de todos los del mundo, con lo que ha quedado satisfactoriamente cumplido el anhelo del universal Patronazgo del Santo.

Los amantes del belén tenemos, pues, ya en el Cielo un “protector de oficio” que será el intercesor de nuestros deseos, el inspirador de nuestras actividades y el consolador en nuestros desalientos; el gozo y la alegría de nuestra apostólica dedicación en pro de una Navidad más santa y provechosa para la extensión del reino de Dios en las almas.

Para contextualizar la consecución de este Patronazgo, a principios de 1982 el presbítero Juan Pérez-Cuadrado, de la Asociación Belenista de Guipúzcoa, hizo las pertinentes consultas para confirmar si San Francisco de Asís era o no “oficialmente” Patrono de los belenistas, es decir, proclamado por la Santa Sede como tal. Tras quedar patente que no lo era, la Asociación Belenista de Guipúzcoa presentó una “comunicación” en el XI Congreso Internacional de los Amigos del Pesebre de Niza, en octubre de 1982, que fue aprobada por aclamación, en la que se proponía que se tomara el acuerdo de gestionar con la Santa Sede la declaración oficial del Patronazgo franciscano para los belenistas de todo el mundo.

Iniciadas las oportunas diligencias (D. Juan Pérez-Cuadrado se tomó la molestia de remitir la propuesta a todas las asociaciones belenistas del mundo conocidas y un sobre con el sello para que se la devolvieran firmada), pronto afloraron ciertas reticencias por parte de algunas asociaciones belenistas extranjeras, que, si bien ofrecían su colaboración, realmente nunca llegaba…

Ello motivó que, transcurrido un tiempo prudencial, se decidiese enviar al Santo Padre, con la conformidad de la Conferencia Episcopal Española, que se portó de maravilla, una solicitud en la que se pedía la declaración del Patronazgo de San Francisco de Asís para los belenistas de España. Fue el propio Presidente de la Conferencia Episcopal Española, Monseñor D. Gabino Díaz Merchán, Arzobispo de Oviedo, el encargado de enviar las oportunas “preces” a Roma, que han dado sus frutos hoy.

¡Loor y bendición a San Francisco de Asís, desde hoy mismo nuestro celestial Patrono!

Decreto de 15 de enero de 1986 de la Sagrada Congregación pro Culto Divino, firmado por el Prefecto de la misma, el Eminentísimo Sr. Cardenal D. Pablo Agustín Mayer, en el que se hace saber que el Santo Padre Juan Pablo II, conforme a lo solicitado, declara a San Francisco de Asís como Patrono de los belenistas de España

Decreto de 15 de enero de 1986 de la Sagrada Congregación pro Culto Divino, firmado por el Prefecto de la misma, el Eminentísimo Sr. Cardenal D. Pablo Agustín Mayer, en el que se hace saber que el Santo Padre Juan Pablo II, conforme a lo solicitado, declara a San Francisco de Asís como Patrono de los belenistas de España