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Pasta de papel – Publicación de la Gipuzkoako Belenzaleen Elkartea “Francisco de Asís” Asociación Belenista de Gipuzkoa

30 Mar 15
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Estimados amigos:

Ha llegado a nuestras manos un antiguo folleto de 8 páginas, realizado por multicopista por la Gipuzkoako Belenzaleen Elkartea “Francisco de Asís” Asociación Belenista de Gipuzkoa, del que desconocemos su autor y el año de publicación. En el mismo se habla del uso de la pasta de papel en el belenismo. Por su rareza vamos a publicar su contenido completo bajo estas líneas…


PASTA DE PAPEL

Pasta de papel - Imagen 01La gran dificultad que siempre ha entrañado la construcción de una maqueta, de un plano en relieve, o de modelar pequeños objetos en miniatura (cestitos, ánforas, vasitos…), o de representar paredes de piedra, ladrillo, madera…, o de confeccionar diversos elementos como tejas, hierba, viguetas de madera, etc., ha contribuido a considerar estos quehaceres como exclusivos de personas hábiles, de auténticos mañosos.

Con los nuevos materiales existentes ha hecho que esta exclusividad haya desaparecido y puede ya cualquiera sentirse «manitas» y confeccionar pequeñas obras nunca imaginadas.

Uno de estos materiales es el que vamos a contemplar en esta hoja de instrucciones: la pasta de papel.

Pasta de papel - Imagen 02

COMPOSICIÓN Y PREPARACIÓN

La pasta de papel es un producto que se vende en los comercios de manualidades. Es un polvo blanco y se vende por kilogramos.

Pasta de papel - Imagen 03Para conseguir transformarlo en la pasta que deseamos, debemos mezclar el polvo con agua y cola blanca de carpintero. Aproximadamente a 250 gramos de polvo añadiremos una cucharada sopera de cola blanca y un decilitro de agua.

Para mezclarlos empezaremos disolviendo la cucharada de cola en la mitad del agua. Con ello empezaremos a masar el polvo, añadiendo poco a poco el agua restante conforme necesite la masa. La masa deberá ser bastante consistente y llegará a estar en su punto cuando hayamos conseguido que no se nos pegue en las manos.

Es muy conveniente dejar reposar la pasta durante 24 horas, metida dentro de una bolsita de plástico, bien cerrada, sin nada de aire. La pasta estará así dispuesta a ser manipulada.

ARMAZÓN

Como hemos dicho, esta pasta puede aplicarse para hacer mil cosas. Deberemos, por tanto, preparar el armazón, la base donde aplicaremos la pasta. Puede hacerse con poliestireno expandido (corcho blanco), madera, cartón, o cualquier material consistente según vayamos a hacer construcciones, flores en relieve, maquetas belenistas, fondos de ríos, mapas en relieve, etc.

PUESTA A PUNTO DE LA PASTA

Pasta de papel - Imagen 04Hay que laminar la pasta y lo haremos con la ayuda de dos plásticos gruesos (carpetas para documentos), introduciendo entre ellos una porción de la pasta preparada, aplastándola delicadamente con un rodillo o botella.

Iremos rebajando poco a poco hasta el grueso que nos sea necesario. Conviene, en cada vuelta de rodillo, ir soltando de los plásticos la pasta y, si esta se pega, convendrá dejarla al aire un rato para que seque lo suficiente, amasándola, de vez en cuando, entre las manos; acción que, al mismo tiempo, nos permite conocer el grado de humedad de la misma.

Una vez conseguida la lámina, la pegaremos con cola blanca sobre el armazón que tenemos preparado, o por piezas separadas.

Pasta de papel - Imagen 05

GRABACIÓN DE LA PASTA

Pasta de papel - Imagen 06La pasta, convertida en láminas, se halla ya preparada para ser grabada, imitando piedras de sillería, ladrillos, madera, vigas u otros relieves que se quieran modelar.

Para esta grabación es necesario algún objeto punzante como la punta de un destornillador, clavos, pequeños cinceles, etc.

El grabado se realiza por presión sobre la lámina de pasta. No intentar recortar o raspar las hendiduras entre piedras, ladrillos, etc., como se podrá hacer con escayola, porque el resultado no es bueno.

Pasta de papel - Imagen 07Si necesitáramos aumentar el grosor de la lámina, sobreponiendo otros trozos sobre la primera, deberá darse primero cola blanca, a fin de que la segunda capa se adhiera con consistencia.

Como se puede ver, la presión del objeto punzante sobre la lámina produce una hendidura, apto para trabajos de imitación de piedras, ladrillos o veteado de maderas. Pero si deseamos conseguir relieve, por ejemplo, para hacer flores, deberemos trabajar la pasta con los dedos dando la forma necesaria y pegando al fondo con cola blanca.

CONSERVACIÓN DE LA PASTA

Una vez terminado el trabajo, deberá meterse el resto de la pasta, hecha una bola, en una bolsita de plástico, quitándole el aire, y envolviéndola con el resto de la bolsa, pudiéndose así conservar la humedad necesaria para no secarse hasta que, de nuevo, volvamos a trabajar con ella.

El trabajo de grabado realizado irá secándose al contacto con el aire y adquirirá una gran dureza.

MONTAJE DE LAS PARTES

Realizadas por separado las diversas partes de una construcción, habrá que encolar unas con otras, empleando para ello cola de contacto, de resultados rápidos, o cola blanca, cuyo secado es muy lento. Si en la construcción se ha empleado el poliestireno expandido se recomienda la cola de contacto para poliestireno, porque cualquier otra cola de contacto podría fundir el material. Puede también emplearse la cola blanca, pero con resultados más lentos.

Pasta de papel - Imagen 08

CONSTRUCCIÓN DE OBJETOS

Pasta de papel - Imagen 09Las tejas: La imitación de algunos materiales exige una pequeña explicación, aunque la propia iniciativa de cada uno y la experiencia acumulada en el trato con este material irá enseñándole a realizar cualquier objeto o imitación por complicado que parezca.

Uno de los objetos más singulares es el tejado de una casa. Hacer tejas parece complicado, pero no lo es.

Para ello, deberá cogerse una lámina fina de pasta de papel y con tijeras cortar tiras largas de la anchura de las tejas que se deseen. Estas tiras deberán ser, a continuación, cortadas en cortes oblicuos o en sesgo, dando por delante de la teja un poco más de anchura que por la parte de atrás.

Una vez cortadas las tejas, ir presionándolas, una a una, con los dedos, sobre un lápiz o bolígrafo o varilla redonda, dándole la curvatura de una teja y dejándolas secar. La construcción del tejado se hará superponiendo las tejas y encolándolas a la base.

Pasta de papel - Imagen 10La hierba: Otra imitación singular es la hierba. Para ello, se deberá añadir color a la pasta de papel.

En todo caso, la pintura a emplear es la pintura plástica, de agua. Con ella podremos pintar y decorar todo lo construido con la blanca pasta de papel.

Para la hierba, se colocará en el lugar preciso la lámina húmeda de pasta teñida en color. Con un punzón o aguja se irá levantándola, en un movimiento de palanca con los dedos, repitiendo una y cien veces hasta deshilachar la lámina de pasta a modo de hierba. La altura de esta corresponderá al grosor de la lámina que hayamos empleado.

Pasta de papel - Imagen 11

OTRAS IMITACIONES

Podríamos mencionar otras imitaciones como, por ejemplo, árboles, arbustos (reunir diversas ramitas atándolas por su pie y envolviéndolas con la pasta, para luego trabajarla a modo de tronco), pero pensamos que cuando se familiariza con el material que hemos practicado y con imaginación libre y resuelta, se puede resolver cualquier situación.

Es más, el ideal sería que cada uno inventara o descubriera cosas que no se hayan dicho en esta simple exposición y comunicara sus éxitos para bien de todos. La creación no tiene límites.

Portada del folleto Pasta de Papel

Portada del folleto
«Pasta de Papel»

 

Logo de la Asociación Belenista de El Burgo de Osma

El belén popular, por José Manuel López Sotillo

15 Dic 01
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El belén popular, por José Manuel López Sotillo

(Artículo publicado en la revista El Pastor de Nochebuena n.º 1 (2001) de la Asociación Belenista de El Burgo de Osma)

Sin lugar a dudas, el más bello de los Belenes o Nacimientos es el llamado «popular» 0 «tradicional» que consiste en una representación geográfica y escenográfica del momento histórico del nacimiento de Jesús elaborada con corcho, musgo, serrín, piedras y ramas secas, todo ello sobre una vieja mesa o una improvisada plataforma.

En su montaje suele colaborar la familia al completo y se caracteriza por el afán, el cariño y la expectativa con que se hace; donde todo está permitido y justificado por la tremenda ilusión que todos ponen en la construcción de las montañas y el cielo, de los caminos y el río, del Portal y las casas y en la colocación de las figuras que van a dar vida a ese mundo en miniatura que es el Belén.

Pero montar un Nacimiento tradicional no es una tarea fácil, el lograrlo plenamente presenta a veces grandes dificultades. Al final siempre aparecen fallos en la iluminación, algún mecanismo no funciona, la perspectiva no es correcta o no hay concordancia en el tamaño de las figuras. En este artículo, que trata de ser un resumen de la parte teórica del curso dictado en nuestra asociación por el Maestro Belenista José Manuel López Sotillo, vamos a intentar dar conceptos e ideas básicas para que, cada vez más, nuestros Belenes, dentro de su sencillez, sean más bonitos.

Planteamiento del belén

Tipos de Nacimientos:

  • Históricos o Bíblicos: tratan de representar de manera más o menos fidedigna lo que fue Belén en los tiempos de Jesús, referido no sólo a la geografía, sino también a la parte costumbrista del pueblo judío en indumentaria, utensilios, arquitectura, etc.
  • Populares o tradicionales: responden al ingenio e iniciativa del que lo construye, mezclándose a veces el sentido bíblico y el costumbrista, propio de la región geográfica donde se ubica. Tenemos claros ejemplos en España con los nacimientos catalanes, andaluces, murcianos, etc., y en el resto del mundo con los napolitanos, provenzales y el amplio abanico de sudamericanos, entre otros.
  • Libres: en ellos no se utilizan materiales tradicionales, sino de la más diversa procedencia, como el cristal, metal, cera, tejidos, etc.

Condicionamientos previos:

Generalmente el Nacimiento se coloca en la habitación de la casa en torno a la cual se reúne toda la familia, siempre que no entorpezca su normal desenvolvimiento, y todo ello dependiendo del espacio que se necesite. Es también muy importante el contar con una plataforma sólida (mueble, mesa o tablero sobre caballetes) que nos sirva de base.

Influye de forma decisiva, a la hora de montar el Belén, las figuras de que dispongamos, fundamentalmente su estilo y tamaño, de tal forma que, a medida que estas sean de menor tamaño, se podrán incluir en el Nacimiento más escenas y paisaje, consiguiendo mayor perspectiva y lejanía.

Clases de Nacimiento:

  • Abiertos: son aquellos que pueden contemplarse desde varios lados, como es el caso de casi todos los Belenes populares.
  • Cerrados: cuando solo pueden observarse desde el frente, a través de una embocadura, teniendo entonces que tener muy presentes factores como la perspectiva, el cielo, iluminación, etc.

Planificación:

Es bueno que antes de comenzar el montaje hayamos hecho un boceto donde aparezca reflejado el paisaje, las edificaciones y la colocación de las figuras, siendo importante que sea una persona la que dirija el montaje, pero admitiendo las opiniones de todos los que intervengan.

La perspectiva:

Para obtener una buena perspectiva una de las consideraciones que primero hay que tener en cuenta es que el cielo que hay detrás de las montañas, visto de frente, debe ser redondeado, sin tener esquinas. Esto se consigue montando en la plataforma un bastidor de madera con las esquinas redondeadas, sobre el que se tensará una cartulina blanca en rollo, para que no tenga uniones o una sabana blanca o azul, también en rollo y siempre bien tensada para que no aparezcan sombras; serán tubos fluorescentes azules colocados detrás de las montañas los que den el color al cielo. Los más artistas pueden pintar nubes y colocar distintos tipos de estrellas que den más realismo al cielo de nuestro Belén.

La perspectiva también se consigue disminuyendo proporcionalmente el tamaño de las figuras y edificaciones a medida que nos alejamos del primer plano, buscando siempre que haya concordancia entre el tamaño de figuras con el paisaje (árboles, casas, montañas, río, etc.). Es importante también que los colores se vayan difuminando con la distancia, a medida que se alejan de nosotros.

Construcción del belén

Materiales:

Debemos procurar que estén a nuestro alcance en el medio que nos desenvolvemos, tanto para comprarlos, como para buscarlos en el campo o para reciclarlos de cosas que ya no sirven.

  • Corcho: es uno de los materiales imprescindibles que siempre ha formado parte del Belén Popular. Puede utilizarse tal como se extrae de la corteza del alcornoque empleándose para la construcción de la Gruta y para las montañas, ensamblándose con tornillos unos trozos con otros y rellenando de musgo las uniones. También en planchas industriales de corcho se emplean para todo tipo de edificaciones, murallas, puentes, pozos y distintos útiles y mobiliario.
  • Musgo: sirve muy bien para representar la vegetación, pero empleándolo con moderación, utilizando los cepellones más cortos para simular la hierba y los más largos para matorrales.
  • Cepas: las raíces y el tronco de las vides es un material apto para la construcción de la Cueva y para simular accidentes en el terreno, pero hay que tener en cuenta que es un material muy duro y dificil de manipular.
  • Escoria: la escoria de carbón, hoy en desuso por no quedar prácticamente calefacciones de carbón, se utilizaba también, tanto para las montañas como para hacer el Portal, uniendo los trozos entre sí con escayola, disimulada luego con pintura.
  • Madera: material insustituible en el Belén, tanto para el soporte e infraestructura como para la fabricación de todo tipo de edificaciones, puentes, escaleras, vallas y cercados, útiles de labranza, etc., con resultados sorprendentes. Derivado de la madera es el serrín que también se utiliza en la elaboración del paisaje y junto a las edificaciones.
  • Piedras y arena: para las montañas resulta un material muy pesadon y difícil de transportar, pero resulta muy útil en el lecho de los ríos y para hacer senderos y caminos, buscándolas de distintas procedencias y tamaños.
  • Poliestireno expandido (porexpán): por su versatilidad y múltiples aplicaciones es de los materiales más utilizados en la actualidad, pudiendo sustituir a casi todos los materiales antes citados en la elaboración de montañas, edificaciones, muros, vegetación, etc. Es fácil de trabajar cortándose con cuchillas y uniéndose con cola blanca de carpintero o con pegamentos especiales sin disolventes. Requiere de cierta práctica y habilidad para obtener los resultados deseados.
  • Escayola: se usa para recubrir montañas de tela o arpillera y en todas las construcciones de porexpán. Tiene gran adherencia a las superficies, y una vez seca, se pinta con facilidad obteniendo efectos sorprendentes. Similares resultados, con mayor tiempo de trabajo, se consigue con el Aguaplast® o plaste de tapar grietas.
  • Material reciclado: aquí están incluidos los motores de lavadoras, microondas, limpiaparabrisas, restos de embalajes de porexpán, material eléctrico y cualquier trasto almacenado antes de tirarlo.

Construcción de la Cueva o Portal de Belén:

Se colocará en un sitio preferente, ya que es la escena principal del Belén, generalmente en primer plano y a la izquierda. Hasta nosotros ha llegado el dato de que Jesús nació a las afueras de Belén, en una de las cuevas que utilizaban los pastores para guardar su ganado.

La mejor forma de hacer la cueva en nuestro Nacimiento es con trozos de corteza de alcornoque (corcho), unidos entre sí con tornillos, sobre un armazón de listones de madera y tapando las grietas con musgo, apretándolo bien para que no dejen pasar la luz. El suelo lo podemos poner de arena o serrín y pajas.

Construcción del paisaje:

Debemos procurar que se asemeje a un ambiente real que nos recuerde el momento histórico del nacimiento de Jesús. Para lograr esta ambientación siempre hay que tener en cuenta la perspectiva: los objetos serán más pequeños a medida que se alejan de nosotros y los colores también se irán difuminando con la distancia.

En la construcción del paisaje tendremos presentes tres planos. En primer plano siempre se colocará el portal con el Misterio, donde acaban los caminos; así como el final del río. En segundo plano ira la Anunciata a los pastores, el cortejo de los Reyes Magos y pastores de camino; y en último término montañas, pueblecitos y el castillo con Herodes y sus guardias.

Las montañas nunca deben ir pegadas al celaje, sino separadas una distancia suficiente para colocar unas luces azules que den el color al cielo. Estas montañas pueden hacerse con corcho, con porexpán modelado o con tela metálica y sobre ella arpillera con escayola y luego pintadas.

Construcción de edificaciones:

Las edificaciones se pueden hacer con madera o corcho, aunque en la actualidad el mejor material es el porexpán revestido de escayola y luego pintado. Lo mejor es ir haciéndolas a lo largo del año y guardarlas luego de un año para otro.

Ni qué decir tiene que las casas en cuanto al tamaño deben estar en concordancia con las figuras y con el paisaje. Como criterio para su confección debemos saber que las casas eran muy humildes, de adobe o de piedra, generalmente de una sola planta, con pocas y pequeñas ventanas, puertas bajas y cubiertas de cúpulas o terrazas; agrupadas en conjuntos amurallados para una mejor defensa.

Construcción del río:

Es uno de los elementos que más realismo puede dar al nacimiento cuando se hace con agua real, aunque también se puede hacer con agua simulada y dentro de estos últimos pueden ser ríos planos (con papel de plata, celofán, espejo, etc.), o con lecho labrado con o sin cubrir con cristal.

Si lo queremos hacer con agua al planificarlo debemos saber que nacerá en una zona elevada y terminará en una de las más bajas, evitando grandes pendientes. El lecho lo podemos hacer con doble plástico fuerte, delimitado por listones de madera donde se grapará el plástico, pero siempre por la parte de fuera; el río terminará en un recipiente con capacidad suficiente para albergar toda el agua del circuito, completado todo con una bomba preferiblemente de inmersión, ya que las de lavadora son más ruidosas y complicadas, que suba el agua hasta el comienzo del río.

Vegetación:

En los Belenes bíblicos tenemos que reproducir la vegetación propia de Palestina en los tiempos de Jesús, bien con plantas naturales buscadas en el campo, con vegetación artificial o complementándose unas con otras.

Dentro de la vegetación natural lo más utilizado es el musgo, líquenes, tomillos, ramas secas, etc., que se pueden guardar perfectamente de un año para otro. La vegetación artificial se puede conseguir utilizando cartulinas, plásticos, poliestireno expandido, alambres, etc., con resultados aceptables.

Iluminación:

Criterios generales utilizados para una buena iluminación del Belén son que las luces estén en la parte alta del Belén, cuanto más arriba mejor, para así evitar hacer sombras. Las casas por dentro deben tener una luz tenue y pobre, que tendrá que estar sincronizada con la luz ambiental si queremos utilizar los aparatos que consiguen el efecto día-noche.

Para resaltar la importancia del Portal de Belén, elemento esencial de todo Nacimiento, este debe estar bien iluminado, independientemente del momento del día o de la noche en que estemos; esto se consigue enfocando a la cuna del Niño Jesús con una luz directa y penumbra en el resto de la habitación.

Con todo esto solo hemos pretendido dar unas normas básicas de partida para planificar el montaje del Belén, detalles que iremos ampliando con otros artículos en esta revista, charlas, vídeos y cursillos.

José Manuel López Sotillo – Maestro Belenista y Secretario de la Asociación de Belenistas de Madrid


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Cómo conseguir el efecto «lluvia» en el belén, por Antonio Bernal González

20 Dic 98
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Cómo conseguir el efecto «lluvia» en el belén, por Antonio Bernal González

(Artículo publicado en la revista Pesebre n.º 2 (1998) de la Asociación de Belenistas «La Adoración»)

Todos los belenistas, por muy expertos que sean, coinciden en la gran dificultad que encierra el manejo del agua natural en la construcción del belén, ya sea en forma de río, lago, o como en el caso que nos ocupa, de lluvia.

La dificultad se basa fundamentalmente en el control del agua, de tal manera que no se escape por ningún sitio no deseado y nos chafe todo el invento.

Hacer que llueva en un belén puede ser un tormento si no delimitamos la zona de lluvia y sobre todo si no impermeabilizamos perfectamente la zona donde llueve.

Por tanto, mientras más pequeña sea la zona en la que llueve, más fácil lo tendremos.

Voy a desarrollar los pasos a dar para hacer que llueva en un belén cuyo desarrollo es fundamentalmente un patio porticado, en torno al cual se construyen los edificios que cierran el patio, de tal manera que evitemos en esta ocasión construir espacios grandes con paisajes lejanos en los que sería muy complicado el efecto de lluvia.

Por tanto, tenemos un belén que consiste en un desarrollo interior de edificios que conforman un patio que será donde llueva.

Fase 1

Construiremos una plataforma con fibra de vidrio -se trata de una especie de malla blanca de fibras entrecruzadas que al aplicarle un producto endurecedor se convierte en una plancha impermeable y poco pesada-. Este material se encuentra en droguerías y tiendas de pinturas.

La plataforma deberá ser algo más grande que el cuadrado o rectángulo que formará el patio sobre el que queremos que llueva. Deberá tener un borde lo suficientemente alto como para que el agua que recoge no se salga (unos 3 ó 4 cm). Una vez comprobado que la plataforma es totalmente impermeable haremos un agujero en el centro al que conectaremos una salida para que el agua pase al depósito desde donde será bombeada de nuevo.

El depósito deberá tener capacidad para recoger toda el agua del circuito una vez en reposo y podremos utilizar una bomba de lavadora para hacer el circuito cerrado deseado.

Fase 2

Construir sobre la plataforma las edificaciones que cierran el patio e impiden que se vea el celaje. El agujero central deberá estar protegido con una malla o filtro que impida el que el agua arrastre al depósito suciedad.

El suelo del patio que queda lógicamente sobre la plataforma impermeabilizada, puede rellenarse de piedras diminutas que darán al mismo tiempo un efecto real y servirán para que a través de ellas se filtre el agua y pase por el desagüe central al depósito.

Fase 3

Se construye una parrilla del tamaño del patio en el que queremos que llueva utilizando para ello tubos de riego por goteo. Se trata de unos tubos de plástico duro que traen unas cánulas por tramos, por las que gotea el agua. Se puede incrementar el número de cánulas cortando el tubo e introduciendo cánulas que venden sueltas.

Este material se puede encontrar en fontanerías o tiendas donde vendan material de jardinería. Hay elementos suficientes como para montar nuestra parrilla sin más herramientas que una cuchilla para cortar los tubos de plástico y, si acaso, un mechero para calentar el tubo y facilitar la colocación de las cánulas y las distintas piezas de empalmes.

Si la cantidad de gotas es insuficiente se pueden incrementar perforando los tubos en los sitios donde se desee, con una boca muy fina, si acaso de 1 ó 2 mm.

Fase 4

Colocamos la parrilla justo encima del patio, y fuera del alcance de la vista (si bien no podremos abusar de la altura, ya que la bomba tiene un límite de altura para bombear), conectando con una goma la salida de la bomba de agua junto al depósito con dos de los extremos de la parrilla de tal manera que la presión llegue bastante repartida a la misma.

Si tenemos un aparato electrónico de luces que nos permita conectar el mecanismo del agua en una fase concreta, podremos hacer que llueva, por ejemplo, en el amanecer mientras que en las demás fases escampa.

Antonio Bernal González

Técnicas de construcción de belenes, por Antonio Bernal González

20 Dic 97
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Técnicas de construcción de belenes, por Antonio Bernal González

(Artículo publicado en la revista Pesebre n.º 1 (1997) de la Asociación de Belenistas «La Adoración»)

Visitando, observando, y conversando con algunos de los excelentes belenistas jerezanos, he aprendido a perfeccionar muchas de las técnicas de construcción y acabado que, año tras año, vengo aplicando en los míos de Arcos.

En esta ocasión voy a explicar algo que descubrí a raiz de mi visita, la pasada Navidad, al belén de Antonio Peña Bernal en Picadueña Vieja.

Venía observando como Antonio daba a sus construcciones un acabado de pintura que me llamaba la atención de manera especial: rincones, recovecos, techos de vigas, piedras y baldosas de ladrillo viejo.

Lo que me contó y lo que yo he sido capaz de descubrir, utilizando esta técnica, constituye la base del contenido de este artículo.

Envejecimiento del pintado con «tierras»

Una vez construida y recubierta la edificación, con escayola o plaste (se consiguen excelentes resultados trabajando con paciencia el plaste pues permite acabados más minuciosos y delicados), se utiliza la conocida técnica del claro-oscuro, empezando por pintar de gris o caqui, que puede ser un color también muy apropiado para el fondo.

Después vamos aclarando con sucesivas manos de blanco un poco manchado de ocre o sencillamente con blanco.

Esperamos que la pintura esté totalmente seca, para lo cual es recomendable dejar el trabajo para el día siguiente.

Por último aplicamos el pintado con las «tierras».

Las llamadas «tierras», se venden como tales en droguerías y casas de pinturas y son unos polvos para disolver en agua. Los colores más usados, en nuestro caso, son: el ocre, verde y marrón (nogal).

Cómo trabajarla

La «tierra» se disuelve en agua dándole más o menos densidad según queramos que sea la intensidad de la mancha.

Se aplica sobre la superficie a tratar con una brocha o una esponja empapada en el líquido resultante, pasando de inmediato a limpiar con un trapo o esponja mojada en agua limpia y escurrida lo suficiente como para que limpie lo que deseemos y deje manchado lo que nos interese.

Esta operación se repite cuantas veces sea necesaria hasta conseguir el efecto deseado.

Mezclando el verde con algo de marrón se consigue el efecto de paredes manchadas por el paso del tiempo.

El marrón sólo (en mayor o menor intensidad), imita casi a la perfección, las manchas producidas por el chorreo de betunes y aceites aplicados a las maderas para su conservación.

Los tres colores trabajados con habilidad, son de una gran ayuda para dar realismo a piedras de tipo de areniscas, con tonalidades que van desde el amarillo suave, pasando por el amarillo verdoso al marrón más o menos oscuro.

Todo lo que cuento lo he aplicado, con cierto éxito, en el belén que esta Navidad se podrá contemplar en el edificio que las Hermanas Salesianas, tienen en la Calle Corredera.

Antonio Bernal González – Secretario de la Asociación de Belenistas «La Adoración»

Diez nociones básicas para mejorar su belén, por Rafael Castro Cotrino

20 Dic 97
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Diez nociones básicas para mejorar su belén, por Rafael Castro Cotrino

(Artículo publicado en la revista Pesebre n.º 1 (1997) de la Asociación de Belenistas «La Adoración»)

Aunque nuestra Asociación organiza cada año cursillos sobre técnicas de construcción de belenes, para aquellas personas que por cualquier razón no hayan tenido acceso a ellos, a continuación se enumeran una serie de recomendaciones para ayudarles en la construcción de los suyos:

En primer lugar tenemos que pensar en la ubicación del mismo, qué espacio y con qué figuras contamos. Para aquellos que no estén muy iniciados es recomendable que hagan un boceto.

El material más utilizado hoy en el belenismo es el porexpán (conocido vulgarmente como corcho blanco), por su poco peso, manejabilidad, fácil de cortar y precio asequible. Se puede pegar entre sí o con otros materiales, con cola blanca de carpintero o pegamento especial. Recomendable la cola blanca. Para mantener las uniones se emplean puntillas o palillos de diente. Una vez seca la cola, se cubre la construcción con escayola, se espera que seque bien y se pinta con pinturas al agua.

Cuidar desde el inicio la proporcionalidad: entre figuras, construcciones, utensilios, etc.

No cargar excesivamente una escena; poner una figura o un adorno de más puede arruinar el conjunto.

Si el belén es abierto, campo, montañas, ríos…, para conseguir efectos de lejanía o cercanía, tenga en cuenta que los colores cálidos: rojos, anaranjados, amarillos… acercan, y los colores fríos: azules, verdes, violetas, grises… alejan (por ejemplo, las montañas lejanas, irían en tonos azulados y violetas).

La luz debe ser suficiente para que se vea bien la escena que se quiere representar, adaptándola al momento del día de dicha escena.

Para la construcción de puertas, ventanas, celosías, etc., son muy buenas las cajas que vienen con las fresas. Si no es posible hacerse con éstas, existen en el mercado la madera de balsa, okumen o tablex.

Una hoguera siempre crea un efecto más humano y le da «Calor de hoguera» a la escena.

Para dar efecto de caída a las telas que se empleen cubriendo puertas, ventanas y vanos, se deben mojar en agua con cola y darle forma. Una vez secas quedarán rígidas, tomando la forma deseada.

Plantas naturales usadas como vegetación (utilizar siempre teniendo en cuenta las proporciones): pequeñas pitas (de las de pitón), otros pequeños cactus, muy socorrido para todo el tomillo, dependiendo del tamaño puede servir como árbol, enredadera, matojo, etc. Pequeñas ramas de arbustos para árboles sin hojas. El ramaje de los árboles se puede crear con carrasca, esparragueras y ambulagas. También se utiliza el romero. La hoja del pino para simular los juncos de un río. Con el musgo, que se puede coger en cualquier sitio de nuestra sierra, se puede crear, pinchado en un palito, lo más parecido a un pino.

Para terminar, esta receta belenista:

Coged estas nociones, un poco de paciencia, algo de voluntad, ponedles el entusiasmo de los niños, añadir que seais un poquito manitas, unos pastiños y un copita de anís, pedir que sigamos viviendo en Paz y mezclar todo enérgicamente. Dejar reposar, y cuando lo veais a punto, empezad a disfrutar de una Feliz Navidad. Es mi deseo.

Rafael Castro Cotrino

Módulo para diorama, de la Gipuzkoako Belenzaleen Elkartea “Francisco de Asís” Asociación Belenista de Gipuzkoa

03 May 76
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La Gipuzkoako Belenzaleen Elkartea “Francisco de Asís” Asociación Belenista de Gipuzkoa ha enviado a la Federación Española de Belenistas el siguiente boceto, como idea para realizar un módulo de cajón, arqueta o diorama, al objeto de que todas aquellas asociaciones que estén interesadas en participar en la Exposición itinerante de la propia Federación se ajusten, si lo desean, a este formato y medidas.

Boceto para módulo de diorama para la Exposición Itinerante de la FEB

Boceto para módulo de diorama para la Exposición Itinerante de la FEB

La perspectiva en el belén, por Evelio Bulbena Estrany

31 Dic 53
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La perspectiva en el belén

Una fórmula para determinar concretamente la altura del tablado en donde deben situarse las figuras del belén, a partir de las que ocupan el primer término.

Gráfico para dar a comprender en qué consiste la L.H. (línea de horizonte) con relación al observador

Gráfico para dar a comprender en qué consiste la L.H. (línea de horizonte) con relación al observador.

La mayoría de los tratados de pesebrismo o de técnica constructiva que conocemos -conste que hablamos en términos generales-, suelen pasar por alto ciertos aspectos del montaje, que aun cuando a primera vista no parecen tener gran importancia, es lo cierto que realmente la tienen por cuanto tratándose de representar el simulacro para ser contemplado a tan corta distancia, el detalle más insignificante puede contribuir, según sea acertado o desacertado, a dar al cuadro plástico impresión de realidad o de vida, o, por el contrario, a sugerir en el observador la idea de lo inverosímil.

Tal es lo que sucede al tratar de determinar concretamente y con el debido acierto la altura del tablado en donde debemos situar las figuras que ocupan el primer término, problema que varía en cada caso, según sea la altura de las figuras que deban escenificarse.

Así, al tratar de fijar la altura del horizonte en el cuadro plástico, se suele incurrir en la confusión de referirse sólo al espectador, o sea al horizonte que corresponde a la vista del que contempla el belén, estableciéndolo, por ejemplo, a 1,50 m del suelo; pero este horizonte no puede en modo alguno independizarse del que corresponde a las figuras que ocupan el primer término, a las que tiene que referirse, ya que de lo contrario tendríamos que admitir necesariamente el absurdo de dos horizontes en un mismo cuadro, a saber: uno, el que corresponde al observador, y otro, el de las figuras que este contempla situadas en el primer término.

Sección de un pesebre para que se comprenda en qué consiste la perspectiva del mismo desde el punto de observación. La parte sombreada de las figuras A A' B y B' que se encuentran junto a la abertura (visera), representa el alcance del primer término. Al fina de este primer término, comienza, en rigor, el cono visual, y no antes.

Sección de un pesebre para que se comprenda en qué consiste la perspectiva del mismo desde el punto de observación. La parte sombreada de las figuras A A’ B y B’ que se encuentran junto a la abertura (visera), representa el alcance del primer término. Al fina de este primer término, comienza, en rigor, el cono visual, y no antes.

¿Cómo puede suponerse que las figuras situadas en un tablado, por ejemplo, de 1,20 m de altura, vean su horizonte a 1,50 m?

Si nos proponemos explicarnos esta rara anomalía, veremos cómo obedece a la costumbre de seguir la rutina de montar el belén como destinado a los niños para que los pequeños puedan contemplarlo cómodamente, sin advertir que el pesebre artístico ni gusta a los niños ni es para los niños.

Este hecho, al que por lo común no se ha dado la importancia que realmente tiene para los efectos de una perspectiva correcta, reclamaba la existencia de una regla infalible y aplicable, según los casos, a figuras de diferentes alturas, siempre a base de las que deban ocupar el primer término y esté más próximo al espectador, debiéndose notar que solamente en un caso puede coincidir el horizonte a la altura de la vista del espectador y de las figuras, si éstas fuesen de tamaño natural y estuviesen situadas al nivel del suelo, lo cual no sucede casi nunca.

La primera es defectuosísima, la segunda es defectuosa y la tercera, en donde se representa un pesebre bajo, con visera, es incómoda, por la posición violenta a que obliga al espectador.

La primera es defectuosísima, la segunda es defectuosa y la tercera, en donde se representa un pesebre bajo, con visera, es incómoda, por la posición violenta a que obliga al espectador.

Teniendo esto en cuenta, en el año 1942 analizamos por menor esta cuestión en una conferencia que dimos en la Associació de Pessebristes de Barcelona, estableciendo en primer lugar, cual sea la estatura (como promedio), de una persona de nuestra raza, pero entendiendo como altura, en rigor más bien la altura de los ojos con relación al suelo. Este promedio, después de diversas consideraciones que podrían hacerla variar en más o en menos, lo dedujimos a base de una monografía del catedrático de medicina de la Universidad central, don Federico Oloriz, titulada La talla humana en España, trabajo de gran erudición que nos permitió establecer la altura de la vista a 1,47 m.

A mayor altura de las figuras, corresponde menor altura del tablado. El observador que contempla el pesebre provisto de marco o visera, aun cuando esta sea muy profunda y de poca abertura, puede contemplarlo cómodamente sin verse obligado a estar en posiciones raras.

A mayor altura de las figuras, corresponde menor altura del tablado. El observador que contempla el pesebre provisto de marco o visera, aun cuando esta sea muy profunda y de poca abertura, puede contemplarlo cómodamente sin verse obligado a estar en posiciones raras.

Conocido este promedio, pudimos resolver la incógnita del modo siguiente: designando por las iniciales A.V. = Altura de la vista, A.F. = Altura de las figuras del primer término y A.T. = Altura del tablado, tenemos:

A.V. – A.F. = A.T.

o sea, sustituyendo las iniciales por lo que representan, pongamos un ejemplo: Altura de la vista del espectador, 1,47 m, menos la altura de las figuras del primer término (supongamos 18 cm), es igual a la altura del tablado, o sea, 1,29 m.

Que la aplicación de esta fórmula es conveniente para los efectos de una perspectiva correcta, lo demostramos extensamente en aquella ocasión y no es del caso repetirlo en este lugar en que nuestro propósito es solamente resumir aquel estudio; no obstante hay que tener en cuenta, para comprenderlo, que situando el tablado como suele hacerse aproximadamente a 1,20 m del suelo con figuras de poca altura, el espectador contemplará la escena como si (a proporción), se situara en un tercer piso, y ya sabemos que la perspectiva cuanto más elevada más deforma los cuerpos ante nuestra vista; pero además estas mismas figuras no podrán en modo alguno verse en la relación justa que corresponde al ambiente o a la perspectiva aérea, porque su contorno a perfiles no se recortarán en el ambiente, sino que tendrán por fondo el suelo o piso del tablado, lo cual perjudicará en gran manera el aspecto de realidad por falta del claroscuro que reclama una escena compuesta a base de distanciaciones relativas, que es precisamente lo que produce la impresión de la lejanía y del aire interpuesto entre los tres términos y el observador, ya que las figuras que no se perfilan en el aire de que están envueltas, más bien parecerán pegadas en toda su extensión en el plano del suelo que pisan.

Solución que hace compatibles varios puntos de vista en un pesebre de gran público.

Solución que hace compatibles varios puntos de vista en un pesebre de gran público.

No quiere esto decir que no pueda ser el terreno más o menos accidentado después del primer término, pues ya se ha dicho que la fórmula se refiere a este primer término, que por lo general es el que ocupan las figuras más importantes del conjunto y concretamente la Sagrada Familia y sus complementarias.

Teniendo esto en cuenta, recomendamos muy encarecidamente a todos los pesebristas que no olviden en ningún caso la aplicación de esta fórmula, sin la cual el cuadro plástico, por bien ejecutado que sea, se resentirá de falta de realidad, con grave perjuicio de la visión del conjunto.

Evelio Bulbena Estrany (texto e ilustraciones)